Empresas piden más garantías para mover sus cargas por el puerto y el aeropuerto
El Primer Foro de Logística regional –que realizó ayer en La Fluvial Idea, Arlog y la consultora Contacto Centro– se convirtió en la tribuna que necesitan importantes empresas de la región para explicar porque prefieren mover sus cargas por Buenos Aires y demandar garantías al puerto, al aeropuerto y a los transportistas (fluviales y aéreos) para operar por la ciudad.
Y al mismo tiempo se convirtió en el escenario para que las transportistas junto con el puerto y el aeropuerto también desafiaran a los dadores de carga a comprometerse en serio con la operatoria de comercio exterior.
Lo jugoso del debate que se abrió (tanto en los paneles como el los coffe breaks) y la importancia de la asistencia (unas 280 personas vinculadas al negocio logístico) muestra que en Rosario necesita debatir en serio como cómo enfrentar el desafío de convertirse en una región competitiva en materia de logística.
Todos coincidieron en que para que Rosario se convierta en un centro de transferencia de cargas (más actividad y menos costos para las empresas) se debe congeniar una masa crítica de cargas (un mercado), con transportistas que operen regular y sostenidamente, infraestructura acorde y una administración realmente ágil descentralizada de los organismos oficiales nacionales.
Además, todos coincidieron en que el potencial de crecimiento en la zona es enorme. Por ejemplo, Lan Cargo, Fast Cargo y DHL estimaron que las cargas por el aeropuerto pueden crecer entre el 15 y el 20% anual. Y en materia portuaria, la terminal de contenedores de Rosario está dando el salto de 60.000 a 100.000 contenedores para cargas generales.
Incluso, nadie dudó que tanto en materia de exportación como de importación las ventajas de operar por Rosario en vez de por Ezeiza o el puerto porteño son enormes para las empresas y la economía.
En ese marco, el debate se centro en cómo lograr que cada sector apueste lo que tiene que apostar, pero que todos lo hagan de manera más o menos coordinada para que los esfuerzos individuales no queden en la nada. Y además, la pregunta es quien se arriesga a apostar un poco más fuerte primero a ver si los demás lo siguen.
A lo largo de los paneles (carga área, portuaria, ferrocarril) quedo claro, en ese marco, que en materia de desarrollo logístico el puerto le sacó varias vueltas al aeropuerto, ya que concretó antes inversiones de infraestructura y hoy tiene a las dos primeras líneas marítimas pasando por sus muelles.
Quienes podrían dar el puntapié inicial para que Rosario suba un escalón es el gobierno nacional, que por ahora está ausente. Las trabas operativas que tiene la Aduana dificulta seriamente el accionar descentralizado del puerto y el aeropuerto, y hace tan engorroso el tramitaría que conviene seguir realzándolo por la capital federal, contra toda lógica económica.
Además, según propuso José Adjiman –uno de los especialistas en transporte más importantes de la ciudad– el Estado podría realizar importantes rebajas impositivas a las empresas que operar en la región, generando así un fuerte impulso para el desarrollo de las economías regionales.
Si haces clic en la nota adjunta vas a poder leer qué pasó especialmente en el panel de la mañana donde se analizó el tema de la carga aérea.
Por la tarde, en tanto, fue el turno para que los dadores de carga den su opinión. Así se puedo concoer que John Deere, que tiene planta en Baigorria, opera con Ezeiza y con el puerto de Buenos Aires, y –por el contrario– no hace nada con el puerto y el aeropuerto local. En tanto, Basf, que tiene planta al sur de Rosario, también opera con el puerto de Buenos Aires. Y Wiener Lab, por su parte, mostró todo lo que tiene que sufrir para operar por el aeropuerto de Rosario.
Carlos Casanova, gerente de compras y exportaciones de John Deere, destacó que "las terminales de la región realizan importantes inversiones para adecuar su infraestructura" pero remarcó que "se necesita seguir".
“Las empresas dadoras de cargas requieren una mejor frecuencia de buques y barcazas y que se cumplan con los tiempos y que haya disponibilidad de contenedores vacíos". También criticó que, en materia de transporte aéreo, no tenga muchas frecuencias y muchos destinos.
No obstante, el gerente también trajo, como el mismo dijo, “un palo” para las empresas. “En serio estamos realmente comprometidos”, se preguntó y llamó a las empresas a aunar fuerzas "para que la eficiencia permita bajar costos".
Y en tren de buscar soluciones al desbalance crónico que se genera en Rosario (a nivel aéreo no llegan importaciones y sí salen más exportaciones), propuso “pensar en términos de cadena y no por empresa”.
Por su parte, Sergio Acosta, de Wiener Lab Group, dijo: "Desearíamos tener una paleta de opciones con foco puesto en el aeropuerto de Rosario", señaló.
Un dato a destacar que la empresa, que exporta un 60% de su producción (98% vía aérea) podría estar llenando sólo ellos un avión al mes con cargas por 15 toneladas (un carguero como el que trae Lan), lo que demuestra que masa crítica hay en las empresas de Rosario.
Finalmente, Carlos Céspedes, de Basf, también aportó una alternativa para impulsar al puerto y a las transportistas a operar por la región.
“Nosotros operamos con cargas peligrosas, y por ejemplo, nos interesaría operar por el puerto de Rosario, a quien le pedimos infraestructura adecuada para nuestra mercadería. Tal vez si no sólo Basf, sino también otras compañías del sector, como Dov o ICI, se deciden a hacerlo, el puerto tendría una masa crítica de cargas para lanzarse a ser la infraestructura que nosotros le requerimos”, dijo.