Se desarrollará en un predio de ocho hectáreas en zona oestte. Además de construir, saldrán a buscar torneos.
El Magno Tenis Resort, más conocido como el complejo de tenis del “Luli” Mancini, logró obtener el ok de Planeamiento después de tres años de trámites, un paso más que importante en la carrera por empezar a poner ladrillos –o mejor dicho polvo de ladrillo- en el predio de ocho hectáreas ubicado en la zona noroeste de la ciudad.
En rigor, el proyecto ya tenía el visto bueno del Concejo y esto les había abierto las puertas para que las comisiones técnicas de la municipalidad empezaran a evaluar la letra chica, un trámite que finalizó la semana pasada con la firma de la titular de la secretaría de Planeamiento Mirta Levín y su vice Raúl Alvarez.
Con Argentina en la final de la Copa Davis y con Córdoba y Mar del Plata peleando cabeza a cabeza para quedarse con el evento (que finalmente se jugará en La Feliz), saltó a la luz la ausencia de avances en el Magno Tenis, el único proyecto de magnitud que podría haber puesto a Rosario en la carrera.
Pero lo cierto es que, al no tener la aprobación de algunas cuestiones vinculadas con alturas, dimensiones y pautas de relación con el entorno (entre otros, los puntos más sobresalientes de lo que se firmó), no podían presentar el proyecto en Obras Particulares para obtener el permiso de edificación y, por ende, no estaban habilitados a poner ladrillos.
Así lo explicó a punto biz el arquitecto Luis Caffaro Rossi, uno de los integrantes del grupo inversor, quien agregó que otros de los temas que se solucionó fue la donación de tierras que el ejecutivo municipal pide a cambio cuando se trata de proyectos de magnitud.
Quizás el dato más sobresaliente no pase por la posibilidad de que a principios de 2009 arranquen las obras (todo depende de cuánto dure el trámite en Obras Particulares), sino porque con la aprobación lograda la semana pasada ya pueden salir a “vender” el lugar como receptor de torneos.
“Ahora sólo depende de nosotros, y como tenemos la certeza de que ni bien logremos el permiso empezamos con las canchas, podemos presentar el lugar para que sea tenido en cuenta en los calendarios y empezar a ganar algún evento”, agregó Caffaro.
Es que si bien la primera etapa de las obras (canchas y vestuarios principalmente) una vez comenzada tardará no menos de 12 meses, en tenis los calendarios se programan con un año de anticipación.
Según contó Caffaro Rossi hay algunas modificaciones en el proyecto original pero que tienen que más con el diseño o la ubicación de algunas estructuras, “son cosas particulares, pero en general es lo mismo que se presentó en sociedad hace tres años”, dijo.