El 80% de las mujeres argentinas deciden más del 80% de las marcas y productos que utiliza la familia. También el banco y la tecnología, dos “reductos” masculinos.
Lo revelan las encuestas: el 80% de las mujeres argentinas deciden más del 80% de las marcas y productos que se utilizan en un hogar.
Los datos de una investigación nacional de TNS Gallup y AC Nielsen muestran en forma contundente el peso de la decisión femenina a la hora de consumir, que hoy llega a incidir en sectores que antes eran cotos exclusivamente masculinos, como son las operaciones financieras.
Selva Carbajal es titular de Aries Comunicación, desde donde hace diez años desarrolla campañas para mujeres. Tajante a la hora de definir la influencia femenina en el mercado, afirma: "Si las mujeres deciden directa o indirectamente el 80% de la compras, más que un nicho o segmento, son el mercado mismo".
Pero hombres, a no desesperar. Hay espacios de consumo, según algunos analistas, que la mujer no ocupará jamás por cuestiones netas de género.
Según Alberto Wilensky, director del Grupo Estratégico de Negocios, el avance femenino en las decisiones de consumo no es tan determinante, aunque sí avizora cambios: "La compra es cada vez más una decisión unisex y por lo tanto se desarrollan cada vez más productos mixtos. Por ejemplo, en tecnología hay marcas que privilegian ciertos aspectos estéticos al momento de diseñar un producto, para que ese producto entre por los ojos a la mujer. Sin embargo, no por ello las empresas descuidan las cualidades tecnológicas de lo que venden porque saben que sino van a perder público masculino".
De todas formas, el experto en estrategias de marketing y competitividad considera poco probable que las mujeres definan compras de productos de alta complejidad tecnológica, un rubro que sigue siendo un bastión del hombre.
LAS FINANZAS TAMBIÉN
Con respecto a los servicios financieros, las mujeres comenzaron a tomar decisiones en el rubro tras la crisis de 2001. “Fue un envión muy fuerte porque a partir de ese momento las decisiones sobre dónde y como preservar los ahorros de la familia comenzaron a ser compartidas.
Antes, a la mujer ni se le ocurría meterse en estos temas, incluso era un símbolo de virilidad para el hombre", recuerda Wilensky.
A cambio, definir en pareja qué lugar es más conveniente para los ingresos compartidos le dio
un plus al hombre: el de no recibir reproches por malas decisiones a la hora de guardar los
ahorros familiares.
Para el especialista la modificación operada en relación a quién tiene la última palabra tiene dos facetas: por un lado, la mujer toma muchas más decisiones de consumo desde que entró en el mundo laboral; y por el otro, existe lo que se denomina la feminización del hombre.
"También es cierto que el hombre está privilegiando más los aspectos estéticos de los productos que compra y que incluso comenzó a comprar otros hasta hace poco impensados, como los de cosmética", añade.
Haciendo clic en la nota adjunta, fijate cómo están cambiando los paradigmas del marketing por el avance de las mujeres y cuáles son sus gustos preferidos en autos.