En su paso por Rosario el último jueves, el ministro de Economía de la Nación, Amado Boudou, había recomendado al gobierno provincial la suba de impuestos –sobre todo de Ingresos Brutos- para financiar las arcas del Estado santafesino.
Enseguida, las principales espadas del Frente Progresista salían al cruce, recordando los dos proyectos de reforma impositiva del socialismo en la Legislatura, que resultaron fallidos con la propia negativa de la bancada kirchnerista.
En un intento por explicar el comportamiento de los legisladores del Frente para la Victoria, quien hizo ahora declaraciones fue el ministro del Interior, Florencio Randazzo, que ayer atendió a distintos medios del país en una visita a la planta donde se fabrican los nuevos documentos nacionales de identidad (ver nota). Allí, el ministro dejó en claro que el kirchnerismo santafesino aprobará el aumento de impuestos en Santa Fe “si el socialismo acompaña al gobierno nacional en el Congreso”.
En este sentido, Randazzo hizo referencia al proyecto de la oposición de modificar la ley que regula los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) y al uso de reservas del Banco Central para el pago a los acreedores, algo sobre lo que los legisladores nacionales del Frente Progresista se posicionan en la vereda contraria al Gobierno.
“Lo que es bueno para ellos allá, tiene que ser bueno para ellos acá. Nosotros no logramos el apoyo de los socialistas, y así son las reglas del juego. Por eso, en la reunión con los gobernadores se planteó la necesidad de darle gobernabilidad tanto a las provincias como a la Nación. Ese mismo día, el socialismo se aprontaba y de hecho lo hizo a voltear el DNU de las reservas. Hay que ser coherente en la política”, explicó el ministro.
Con respecto al uso de las reservas, Randazzo argumentó que se trata de la alternativa más conveniente para el pago de la deuda. “Algunos hablan de ajustar el presupuesto, por ejemplo, bajar los salarios, como se hizo en 2001. La otra propuesta es lo que hizo Macri, salir a endeudarse al 12.75% en dólares, más 2% de comisión, al mercado financiero. Nosotros optamos por utilizar las reservas, porque el stock es superior a la garantía de base monetaria”, se explayó el ministro.
En relación al Impuesto al Cheque, el ministro confirmó que el gobierno nacional no irá este año por la derogación, ya que el Presupuesto 2010 contempla esos fondos. Sin embargo, adelantó que la intención está puesta en que el gravamen sea eliminado para el año próximo, y agregó que a cambio no se implementará otro mecanismo de recaudación.
Por otro lado, Randazzo señaló que el Ejecutivo nacional aceptaría entrar en negociaciones con la oposición para sancionar una nueva Ley Federal de Impuestos. “Es necesaria la modificación del sistema tributario, para que exista una armonización. Pero para esto hace el acuerdo de todos los gobernadores”, dijo.
Otro tema candente que no quedó afuera fue la Ley de Coparticipación, para la cual -Randazzo afirmó- también hace falta el consenso de todos los gobernadores. “Es un tema muy complejo.
Lo que se está planteando es tomar niveles de recaudación de los más altos, garantizarlos, y hacer un nuevo coeficiente de coparticipación vinculado a los índices del desarrollo social y productivo de cada provincia”, concluyó.