El dirigente opinó en Base de Datos (FM 107.1 de 7 a 10) que las declaraciones del gobernador eran desafortunadas.
El presidente de Coninagro, Carlos Garetto, opinó en Base de Datos (FM Meridiano de 7 a 10) que las declaraciones del gobernador Hermes Binner faltan al compromiso que el jefe de la Casa gris había asumido con el agro santafecino
¿Cómo le cayeron estas declaraciones de Binner?
Realmente son desafortunadas porque había un fuerte compromiso, una etapa conflictiva que vivió el campo junto con el gobierno nacional y teníamos allí el apoyo de la mayoría de los disidentes y de los partidos de la oposición. Ahora vemos como van cambiando esas posiciones y más allá de lo que puede ser una cuestión partidaria o personal, me parece que no guarda coherencia con lo que es la legislación vigente en nuestro país y especialmente con la Constitución Nacional.
¿Usted tiene expectativas de que pueda haber cambios de aquí al 24 o 25 de agosto?
Me parece que hay que generar un debate para rencaminar un sistema tributario por los senderos que nos devuelvan el crecimiento, el desarrollo económico y social, que pasemos de estos impuestos distorsivos confiscatorias a un sistema que genere incentivos a las producciones y no castigos. En ese marco hay que reconsiderar al sistema de las retenciones, donde también hay que hablar de la política comercial, de la política financiera y por supuesto, esto también en un marco institucional, donde las provincias puedan contar con los recursos que ellas mismas generan y no tengan tanta dependencia del gobierno central.
Hay una docena de diputados de extracción agropecuaria en el Parlamento, y hay 29 proyectos distintos en torno a retenciones. ¿Cómo ven una salida a esto?
Hay que rescatar algo que es importante. El tema está en el centro del debate, ahora hay que consensuar, lograr la mayoría, hay que resolver no sólo la coyuntura sino que hay que resolver las cuestiones estructurales en materia impositiva. Que miremos más allá de un período constitucional y que podamos contar también con políticas de estado en materia agropecuaria. Porque si hubiéramos tenido políticas de esa magnitud, sin duda que no habríamos tenido el conflicto que hemos vivido. Pongámonos de acuerdo aunque nos lleve algunas semanas más, lo importantes es que podamos lograr los consensos y mayoría.
Ojalá que el oficialismo también se sume a debatir y discutir hacia futuro, no podemos desaprovechar oportunidades como la que hemos perdido. El mundo reclama alimentos y nuestro país está en condiciones de generar más producción, empleo y bienestar. El sector agropecuario está dispuesto a aportar no sólo para resolver sus problemas sino el de todos los argentinos.
Se reunió el ministro de la Producción de la Nación con los ministros de producción de las distintas provincias y parece estar incubándos una estructura para devolver o instrumentar políticas de subsidios, que remiten muy rápidamente a lo que sería una reasignación o una segmentación de las retenciones sobre la producción agropecuaria. ¿Ustedes que posición tienen desde Coninagro?
Creemos que los tipos de subsidios o compensaciones tienen que ser cuestiones puntuales para resolver precisamente situaciones especiales -ya sea por cuestiones climáticas, caídas de precios- que generan un desequilibrio en la producción. Ahí tiene que estar el Estado para corregir, pero para nada tiene que transformarse en una política agropecuaria.
Tenemos que tener hacia el futuro reglas más claras, de largo plazo que recuperemos la inversión, productividad, producción. Entonces bienvenido sea que podamos superar la coyuntura con algunas medidas especialmente para el mediano y pequeño productor pero no solamente hay que hacerlo con la segmentación. Por eso hablo de un concepto mucho más amplio para lograr una diferenciación de los pequeños y medianos productores donde el tratamiento tiene que estar dentro de un marco impositivo, necesidades de financiamiento, dentro del soporte tecnológico y de las políticas comerciales. De tal manera que le demos sustentabilidad y previsibilidad hacia futuro.
En cuanto a los niveles de retención a aplicar, ¿ustedes tienen alguna posición tomada sobre como debería ser ese esquema?
Creemos que hay producciones en que se tienen que eliminar totalmente y tiene que ser en forma inmediata. Ni hablar de las economías regionales, del trigo, el maíz, el girasol y el sorgo. Y en la soja habrá que discutir un cronograma de rebajas en el mediano plazo de tal manera de ir reemplazándolos por impuestos más equitativos y progresistas, y que también permitan al Estado contar con los recursos no sólo para el sostenimiento del equilibrio fiscal, sino también para hacer frente a sus obligaciones. Sabemos que más producción, más actividad económica y más recursos redunda en beneficios no sólo para el sector sino también para el propio Estado para afrontar distintas obras, fundamentalmente de infraestructura que se necesitan para sostener un desarrollo sostenible y equilibrado.
¿Ustedes entienden que el gobernador Binner los abandonó o los dejó en el camino?
Creo que la declaración ha sido desafortunada, porque había un compromiso muy fuerte y nos permitía esto ir logrando consenso en forma equilibrada. Vemos ahora cómo empiezan a aparecer cuestiones personales, partidarias, de direccionamientos políticos que distorsionan el objetivo. Me parece que hay que hablar con mayor responsabilidad y con más sensatez, porque está en juego el destino de los argentinos. No podemos perder otra oportunidad histórica como la que estamos viviendo.