En el año de la celebración de su centenario, la porteña Frávega planea abrir su tercera sucursal en la ciudad de Santa Fe. La apertura se da en el marco de un agresivo plan de expansión que suma en 2010 un total de seis locales, cuatro en Buenos Aires y dos en el interior, con una inversión de $8 M.
“Abriremos en la zona Norte de la ciudad en el área comercial que se encuentra sobre Av. Aristóbulo del Valle”, le contó a punto biz, Esteban Beltramino, gerente nacional de ventas de Frávega. “Estimamos abrir en octubre o noviembre, con seguridad antes de fin de año”, añadió el ejecutivo.
El local fue un hallazgo del servicio de empresas de la rafaelina Gaggiotti Inmobiliaria. Tendrá unos 350 metros cuadrados para salón de ventas y una superficie total de 600. “Se trata de un local pequeño si lo comparamos con los que tiene la compañía”, aclaró Beltramino.
Con la apertura, los porteños apuntan al segmento medio y medio bajo y como novedad llevarán allí, además de su habitual oferta en tecnología y electro, dos nuevos rubros que están desarrollando: muebles y motocicletas.
“Por supuesto que a la oferta de productos está el agregado del crédito que es nuestra principal fortaleza. Manejamos planes de todo tipo y una gestión de otorgamiento ágil que nos da una ventaja competitiva difícil de igualar”, deslindo el ejecutivo. “Por supuesto a eso debemos sumarle las promociones que tenemos con las tarjeta Visa de Banco Francés en 36 y 50 cuotas sin intereses, según las promociones”, abundó.
La de Santa Fe será la sucursal número 86 y la sexta en la provincia, distribuidas en igual número en la capital de la provincia y en Rosario. “Seguramente habrá más aperturas, un 70% serán en el interior y un 30% en Buenos Aires”, reveló el gerente, aunque se guardó los detalles.
Ventaja estratégica
La compañía nació en 1910 y cuenta con más de 4800 empleados. Con dos plantas, una en Tierra del Fuego y otra en Buenos Aires juega un papel importante en la producción de electrodomésticos, principalmente en los rubros TV, Audio, DVD, Microondas e Informática.
“El hecho de tener la fábrica en Río Grande nos permite asegurarnos el abastecimiento de productos cuando escasean en el mercado, como ocurrió con los LCD”, deslindó Beltramino. La firma planea cerrar el año en $4000 M de facturación un 65% más que en 2009.