Shanghai, enviado especial. - El intendente inauguró el stand de la ciudad en Expo Shangai 2010. La reconversión de cara, mostrada en pantalla gigante, fue la frutilla del postre de la presentación. Crónica de una jornada agitada.
Desde Shanghai, enviado especial. - El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, presentó en la Expo Shanghai 2010 el plan de reconversión urbana de Rosario, uno de los 88 casos seleccionados por concurso para ser expuestos en la megamuestra internacional a la que concurren más de 200 naciones de todo el planeta. Ante un auditorio que quedó colmando y en presencia de autoridades de Shanghai, diplomáticos y una numerosa comitiva de empresarios que intregran la comitiva, el jefe comunal se mostró entusiasmado de cara al futuro: "Rosario piensa en el futuro y tiene futuro, queremos estar en el grupo de las ciudades pujantes del mundo, y es por eso que vinimos aquí".
El intendente destacó las similitudes entre Shanghai y Rosario, que más allá de las diferente proporciones se resignificaron durante las últimas dos décadas. En ese marco, enfatizó que venir a la feria de las naciones fue una gran apuesta rosarina, porque se trata de un espacio reservado a aglomerados urbanos de mayor porte. Por cierto, en Latinoamérica sólo Porto Alegre y San Pablo, ambas capitales de Estado, consiguieron ser elegidas en el concurso junto a Rosario. "Teníamos que estar donde están las grandes ciudades de todo el mundo, queremos posicionar a Rosario como la segunda ciudad de un gran país", destacó Lifschitz.
El jefe comunal rescató las políticas de Estado ejecutadas durante los últimos 20 años que trascendieron los sucesivos gobierno y abogó, en un guiño de cara al 2011, porque esas políticas "se mantengan en el tiempo". En tal sentido, planteó como objetivo para Rosario que "se convierta en una ciudad global, conectada con el mundo".
Una larga jornada
Lifschitz rebosaba de felicidad tras inaugurar el Pabellón de Rosario. No era para menos, el stand está localizado en un lugar remoto de esta muestra, cuya superficie es más grande que la de cualquiera de las localidades que rodean a Rosario, al punto que para ir de una punta a la otra es necesario tomar un colectivo, cruzar el río Pudong que surca a la ciudad en ferry o subrterráneo y finalmente caminar una veintena de cuadras. Sin embargo, hubo más visitantes de los que se esperaban y mucha gente siguió el acto de pié.
Las dudas sobre la asistencia de gente a la presentación no fue el principal dolor de cabeza que tuvo que afrontar la delegación oficial. El video que debía ser expuesto en pantalla tridimensdional no pudo ser emitido en horas de la mañana de China (anoche según la hora de Rosario) y ello obligó a modificar todo el cronograma de la presentación. Los funcionarios chinos que controlan los stands habían obligado a efectuar algunos cambios técnicos poco tiempo antes del comienzo del acto y ello significó la desconfiguración del video. Hubo que sufrir durante buena parte de la jornada de los infructuosos esfuerzos de técnicos orientales para tratar de arreglar el problema, aun que al final lograron acomodar las cosas. Mientras tanto, la comitiva empresarial se lo tomó con calma y aprovechó para recorrer algunos de los stand de esta sorprendente exposición.
Lo cierto es que a las seis de la tarde de Shanghai (siete de la mañana en Argentina) finalmente arranco el 2 x 1 de las las presentaciones. La secrataria de Planeamiento de Rosario, Mirta Levin, expuso el programa de desarrollo de la costa, que incluye el desarrollo de siete grandes proyectos, algunos de los cuales ya están siendo desarrollados y otros en vías de hacerlo, en la franja que va desde la cabecera del puente Rosario Victoria hasta el límite con Villa Gobernador Gálvez, más el cauce y las desembocaduras de los dos arroyos, Ludueña y Saladillo.
Luego expusieron dos de los desarrolladores de Puerto Norte, Juan Carlos Zaballa, que mostró el proyecto de Ciudad Ribera (grupo Ingeconser) que implica una inversión de u$s 90 M y está en plena fase de ejecución, y Angel Seggiaro, que presentó los Condominios del Alto e hizo anuncios de un tercera etapa de construcción que incluirá oficinas, unidades de un dormitorio para condohotel destinado a pequeños inversores y locales comerciales (ver nota aparte).
El tercer empresario que hizo uso de la palabra fue Marcelo Passardi, presidente de la Asociación de Empresios de la Vivienda y Desarrollos Inmobiliarios (AEV). Passardi reivindicó la voluntad de los hombres de negocios de apuntalar el desarrollo productivo de la región post salida de la convertibilidad, con una dinámica que supo captar excedentes provenientes fundamentalmente del campo para el desarrollo del sector.
Cuando le llegó el turno al intendente ya se lo veía con mucho mejor semblante que el que había mostrado en horas de la mañana. Su exposición fue seguida por unas 300 personas que se llegaron al lugar más escondido de la muestra para seguir sus palabras con atención (traducción al mandarín mediante).
No todo era público corriente: por caso, hubo empresarios que se dedican a la seguridad portuario interesados en tomar contacto con Terminal Puerto Rosario, mientras que Zaballa y Mike Otzberg (Ciudad Ribera) se entrevistaban con directivos de una empresa que había jugado fuerte en la construcción de la Expo Shanghai, y que tenía un reluciente edificio visible desde el pabellón de Rosario como principal carta de presentación. También hay que decirlo, había un nutrido contingente de jóvenes chinos que no parecían entender mucho de negocios pero sí sabián de la cocina argentina, porque atacaron empanadas, milansitas y copas de vino tinto con suma dedicación. Eso sí, no se la llevaron fácil, porque debieron competir con el medio centenar de rosarinos que ya traen varios días experimentando con la comida china y estaban dispuestos a dar la vida por una rodaja de chorizo.