En una caliente reunión, los diputados de la Comisión de Agricultura cuestionaron ayer duramente a las exportadoras por la triangulación de operaciones que, sostuvieron, sirven para concretar maniobras de evasión en el pago de impuestos.
En el marco de una reunión convocada para debatir sobre las denuncias de la Afip contra Bunge y Cargill a la que asistieron los directivos del Centro de Exportadores de Granos (Cec) y la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), los legisladores cuestionaron el armado de oficinas en la zona franca de Uruguay, la sobrefacturación y la evasión de impuestos a las ganancias. Los diputados oficialistas increparon con insistencia a los representantes de los agroexportadores que respondieron con argumentos legales y operativos rechazando las acusaciones.
El presidente de Ciara-Cec, Alberto Rodríguez, junto a sus colaboradores se presentó en el recinto del Congreso ante la comisión presidida por el radical Ricardo Buryaile para dar respuesta a las acusaciones de la AFIP respecto a la evasión de los agroexportadores.
Una larga sesión se inició con la disertación de Rodríguez, quien con power point de por medio, comentó a quienes representaban y refirió a los integrantes de la cadena de producción del sector.
Luego tomo el mando uno de sus colaboradores que ahondó en conceptualizaciones respecto a los comodities, la importancia y funcionamiento de los “trades” o comercializadores internacionales, donde se radican y explicó por qué no se ubican en nuestro país.
Al respecto desarrolló algunos motivos vinculados al marco normativo y legal de Argentina, necesarios para que estos intermediarios reúnan las condiciones necesarias del servicio que prestan, entre ellos: las bajas tasas de financiación para favorecer la cadena de funcionamiento.
Le tomó la posta otro de los especialistas de CIARA, el abogado Iván Cusa, con un intenso análisis de alguno de los artículos de la Ley de Impuestos a las Ganancias revelando que la misma permitía negociar con “trades” y que no se afectaba al erario público ni a la recaudación de la Afip.
La extensa disertación fue interrumpida por los diputados oficialistas y los agrodiputados que disentían con tantas explicaciones de hueco legal. El santafesino Alejandro Rossi quiso interrumpir en varias ocasiones y ante la negativa de darle la palabra se levanto se de la sesión protestando y riendo socarronamente.
Luego de comentarios cruzados, intervenciones del Diputado Moreno (FVP-Bs As) refirieron a la necesidad de “autocritica”, de trabajar para modificar la ley de impuestos a las ganancias y sobre todo con “los productores que resultan ser víctimas de esta situación”.
El diputado del FPV increpó en busca de las razones por las Bunge dejó de pagar impuestos a las ganancias a partir de 2008, insistió en preguntar por qué Bunge, Cargill y Vincentín tenían "oficinas fantasmas en Uruguay y allí si pagaban impuestos".
Los representantes de la exportación con argumentos puramente legales y sin dar explicaciones por los casos mencionados, a lo que el diputado Rossi reaccionó diciendo: “veníamos preparados para escuchar otro tipo de cosas” e incluso le dijó a Buryaile (presidente de la comisión) que “mentía descaradamente”, ante la intromisión de este por explicar que se le estaba dando el mismo tratamiento que a Echegaray en la sesión anterior por el mismo tema.
La intervención del Diputado Rossi fue recurrente, cuestionó a los “traders” y dijo: “a nadie le cabe que Bunge no pague ni un peso de impuesto a las ganancias”, llamó “atorrantes” a las tres empresas agroexportadoras y habló de la imperiosa necesidad trabajar para facilitar la transparencia.
A los encendidos comentarios de Rossi y Moreno que también los llamó los “grandes del humor” a Bunge, Cargill y Vicentin por denunciar “quebrantos y radicar sus oficinas fantasmas en Uruguay” agregó que se trataba del “cuento de la buena pipa”.
Además, se sumaron con sus exposiciones y quejas: Orsolini (UCR-Chaco) diciendo: “me duele como argentino saber que estos grandes grupos se aprovechan de nuestras tierras”; la diputada Korkenfeld (FPV Santa Cruz) cuestionando las facturas apócrifas; también los diputados Sciutto (FPV-Tierra del Fuego), Rivara (Bs As Peronismo Federal) y Casañas (UCR Tucumán) que señaló: “es una doble estafa, al fisco y a los productores”. Casi sobre el final, la diputada Chiquichano (FVP-Chubut) reflexionó con argumentos sensibles de su niñez y de la cotidianidad en su pueblo natal que la condujeron a tener una posición en la que resulta indispensable: “cuidar y aprovechar recursos de nuestras tierras” y finalizó diciendo que estos grupos “nos están robando”.
Ante los embates de los diferentes diputados, la gente de CIARA fue respondiendo con los mismos elementos que utilizaron para la disertación inicial, pero los diputados dijeron irse insatisfechos por lo escuchado y la reunión terminó sin mayores acuerdos.