Las páginas web que ofrecen ofertas diarias se multiplican en el mundo y algunas ya operan en Rosario. Cómo funcionan y cuál es la fórmula del éxito. La experiencia local.
Hoy en día revisar el correo electrónico puede ser también como hurgar en un canasto de ofertas. En apenas dos años, las páginas online de descuento se convirtieron en un boom comercial en todo el mundo. El sistema funciona con una plataforma de compra colectiva, que permite a los usuarios acceder a un producto, prestación o servicio ofrecido por empresas a un precio especial, disponible durante un período determinado (generalmente son 24 horas). Se trata, ni más ni menos, que de la venta a través de internet de cupones de descuento en servicios de entretenimiento, ocio o gastronomía como método publicitario.
La semilla la puso Groupon, líder mundial del rubro, y en cuestión de meses la fórmula se multiplicó por decenas. Así aparecieron Letsbonus, Clickon y Grupalia, entre otras. El consumidor recibe el cupón del servicio que solicitó para poder imprimirlo y utilizarlo en los negocios, una vez que haya realizado la transacción a través de la tarjeta de crédito. El modelo de negocios se cierra mediante un acuerdo de cooperación entre la multinacional y la pyme local, que no paga un canon por aparecer en el portal sino que arregla una comisión de las ventas del día en cuestión. Así, todas las partes ganan: el usuario consume a un precio casi impensado, las pymes publicitan su marca en los sitios web, y las multinacionales se llevan una parte de las ventas a cuestas de la publicidad ofrecida.
La pionera en el negocio es la norteamericana Groupon, que opera desde el año pasado en Rosario. El gerente de Groupon para Argentina y Uruguay, Federico Malek, explicó que “el rosarino es más sensible al descuento que al precio nominal, es decir, que si un producto tiene un gran descuento, por más que tenga un precio final elevado se adquiere igual”.
A diferencia de otras empresas, Groupon establece una cláusula que le asegura al empresario las ventas, la cual consiste en que la condición de activación del descuento depende de alcanzar un mínimo en la venta de cupones. A nivel internacional, la firma tiene presencia en 40 países, más de 500 mercados y 50 millones de suscriptores, los cuales se han ahorrado más de u$s1.500 M en todo el mundo, y unos $14 M en los seis meses que lleva en Argentina. Además, a nivel nacional vendió más de 100.000 “groupones”, con una fuerte adhesión, como por ejemplo el día que se entregaron cupones por 24 mil botellas de cervezas Budweisser long neck desde las 12 AM hasta las 11 de la mañana.
El otro gigante de los descuentos online es LetsBonus, con un mecanismo similar al de Groupon –con la excepción de que no admite piso de demanda para entregar el producto–, apunta a un público entre los 25 y 40 años, puntualmente de clase media alta por la necesidad excluyente de pagar con tarjetas de crédito, y también por el tipo de servicios a prestar. Con grandes expectativas, LetsBonus acaba de llegar al país anunciando una inversión cercana a los 5 millones de euros para los próximos 2 años, de los cuales entre el 25 y 30 por ciento serán destinados a Rosario.
“Nos gusta Rosario, tiene potencial. Nosotros buscamos adaptarnos a la idiosincrasia de cada mercado, a la moda y a las temporadas. Sabemos que al rosarino le gusta mucho consumir en diversión y disfrute; por ejemplo en Rosario el boom ahora es el sushi, pero en Buenos Aires eso ya pasó. Hay que tener tacto”, explicó el Country Manager de Letsbonus Argentina, Carlos De Morra, y adelantó que “San Valentín se viene con todo”.
Los post más clicleados van desde el relax, como una sesión de spa o paquetes de turismo con estadías en hoteles y recorridos, hasta actividades al aire libre aprovechando el río, espectáculos culturales, o incluso parapente. Pero también pesa mucho el estómago en el rosarino a la hora de buscar descuentos; es así que el sushi y las picadas se llevan el podio en este sentido.
A sólo una semana de oferta el primer cupón en Rosario, la norteamericana ya tenía 50 mil usuarios disponibles, y prevé llegar holgada a los 150 mil a fin de año. Como dato, LetsBonus concretó un acuerdo por el cual la empresa Living Social, la web líder de social-commerce, se incorpora a su paquete accionario para cubrir los mercados de habla inglesa; con el condimento extra de sumarse con el respaldo de Amazon.com por ser accionista mayoritaria.
BENDITO SEAS FACEBOOK
El mecanismo utilizado por las multinacionales para ofrecer los cupones tiene tres anclajes: el sitio web oficial, las redes sociales (Facebook, Twitter) y el mailing. El envío masivo de mails es la clave del negocio según De Morra por tratarse de marketing directo y de contar con una abultada base de contactos, pero con el desafío de que la oferta diaria sea interesante respecto al descuento, sino “cansa abrir un mail todos los días con una opción aburrida y que no llame la atención”. Sin embargo, las empresas no se cansan en agradecerle a Mark Zuckerberg por tener la habilidad de crear Facebook, una herramienta imprescindible y efectiva por su alto grado de viralidad, pero también por el feedback que genera como método de interacción con el usuario.
¿BOOM, TENDENCIA, O PURA ESPUMA?
Esta idea creativa se convirtió en un millonario negocio que de a poco se acomoda como una opción de compra para cierto público, según De Morra, impulsado en cierta parte por la inflación actual. La pregunta es si podrá mantenerse en el tiempo o si sólo tendrá sus 15 minutos de fama en el mercado. El número uno de LetsBonus en Argentina afirma que el negocio va a seguir creciendo pero que no se van a encontrar tantos jugadores como en la actualidad. “Ahora es fácil porque no tiene demasiado costo operativo, ya que con una plataforma web se puede arrancar. Pero se necesitan tres factores claves para perdurar: el know how adecuado, la tecnología, y la inversión sostenida”, señaló. Con la misma convicción contestó Malek: “Es la nueva tendencia que llegó para quedarse. Cambiamos la forma de comprar porque estamos en el día a día, y queremos que la gente nos consulte siempre antes de consumir, que seamos su intermediario constante”.
LA EXPERIENCIA ROSARINA
En Rosario el negocio tiene sello propio de la mano de Overlook, un club de beneficios que nació como publicidad directa de productos, pero que tomó un camino similar al de las multinacionales. En pocas semanas lanzará los Overchecks, bonos impresos de descuentos en un servicio, espectáculo o un producto en particular, ofertados a través de la web de Overlook, mailings y las redes sociales, que el usuario retira personalmente y abona en efectivo. “Uno compra un cupón, por ejemplo a $50 pero que vale por 100”, explicó Diego Bartolozzi, uno de los socios de Overlook junto a Sebastián Alberto. El mecanismo consiste en que la pyme que publicita en el portal, en vez de abonar el canon en efectivo lo hace con la entrega de los productos con el descuento acordado entre las partes, en una suerte de “canje encubierto”. “Si la marca publica en Overlook por $1000, nos da productos o servicios por ese monto con el descuento acordado, y luego se le vende el cupón al usuario que también se beneficia al pagar con descuento incluido”.