Rodrigo Clepera, asesor de restaurantes, profesor en la escuela de Gato Dumas y Supervisor del servicio de gastronomía de City Center, cuenta cómo hacer para que el menú sea lo más recordado
Se vienen las fiestas empresarias de fin de año. Y son muchas. Entonces, para que un evento sea el recordado del año hay que tener en cuenta varios aspectos como: la planificación, el presupuesto, los proveedores y el diseño, pero la elección de la gastronomía es el aspecto más importante a tener en cuenta.
Rodrigo Clepera, Asesor de restaurantes, profesor en la escuela de Gato Dumas y Supervisor del servicio de gastronomía de City Center Rosario, cuenta a punto biz los tips para que todo esté bajo control y asegura que el menú será lo más recordado de nuestro evento.
En la planificación del evento se realizan varias reuniones entre los organizadores y el cliente para coordinar el tipo de evento que se quiere realizar. Para un evento masivo de más de 300 personas se recomienda empezar los preparativos un año antes, para eventos de menor envergadura como lanzamientos de productos, seis mese antes es lo ideal. En esta etapa es muy importante indagar al cliente en cuanto a sus gustos y preferencias para poder plasmarlo el día del evento
Simultáneamente, en esas reuniones se fija un presupuesto y de éste dependerá la organización integral del el evento, en función de lo que el cliente quiera gastar se definirá el tipo de menú, la bebida y las atracciones. Por lo general los organizadores cuentan con un staff de prestadores de sonido e iluminación, catering con los que trabajan, si el cliente quiere algo muy sofisticado o fuera de lo común tendrá que contratar servicios adicionales.
Panza llena corazón contento
El servicio de gastronomía es lo más importante “Cuando alguien se retira de un evento comenta lo bien o lo mal que comió” le cuenta Rodrigo Clapera a Punto biz. En este aspecto, el experto en gastronomía asegura que ya sea que se elija un coaktail, un brunch , un almuerzo o una cena, hay que tratar de priorizar la calidad del servicio.
También hace una diferencia entre los ditintos tipos de agasajos. Si se trata de un lanzamiento de producto, el servicio debe ser corto, con alguna presentación en el medio y en este caso se debe optar por el finger foods.
En el caso que se quiera organizar una cena para alguna institución tradicional, se debe optar por un almuerzo o cena con dos pasos y un postre, las bebidas deben ser vinos y champagne de alta gama. En este tipo de agasajo se debe reforzar el servicio de mozos para que nada pueda fallar, ya que por lo general los asistentes son empresarios prestigiosos y funcionarios políticos que están acostumbrados a que los atiendan de manera personalizada. Si para una fiesta se suele contratar un mozo por cada mesa de 10 personas, aquí se deberán contratar dos y una persona que lleve los platos.
“Por ejemplo, en un aniversario como el de la Bolsa de Comercio de Rosario, estamos ante un evento más protocolar y el catering debe ser mucho más cuidado. En ese caso, vamos a estar hablando de un servicio mucho más sofisticado”, dice.
Los tiempos del servicio dependerán de la cantidad de personas que asistan pero nunca se deben retirar los platos de una mesa hasta que todos no hayan terminado de comer. “Los ideal sería servir a todos los comensales al mismo tiempo pero por una cuestión de logística se hace imposible”, aseguró Clepero.
A estos tipo de eventos protocolares, muchas veces asisten invitados del extranjero “lo ideal es contar con un allegado cómplice que nos cuente los gustos, si es vegetariano, si bebe alcohol, cuál es su bebida preferida, si es zurdo o diestro"
Los preferidos por los Rosarinos
Si bien siempre se trata de innovar en el catering, no debemos olvidar que los rosarinos tenemos un paladar muy tradicional “no es causal que los locales gastronómicos que mejor funcionan en la ciudad son pizzerías y parrillas”, apunto Clepero. En los eventos formales para no equivocarnos lo mejor es elegir un buen lomo acompañado por una buena salsa y madirado con un buen vino.
En los eventos más descontracturados, en cambio, se recomienda todo tipo de finger foods: buschetas, bocaditos, pinchos, tablas de fiambres, acompañados con aperitivos como Martini y fernet, vinos y algunos destilados como el vodka.
Una tendencia que está pisando fuerte en los últimos tiempos es el maridaje con cervezas artesanales.