Un nuevo piquete frente a los puertos cerealeros de la región del Cordón Industrial comenzó anoche después de que el gobierno provincial no admitiera la reapertura de paritarias solicitada por el gremio de trabajadores aceiteros.
La medida de fuerza, que impide el ingreso de camiones a las plantas ubicadas entre San Lorenzo y Puerto San Martín, sorprendió a cientos de camiones que esperaban descargar, a los que se sumarán los que tenían previsto ingresar hoy por la mañana temprano a las plantas.
Tampoco dejan pasar a empleados sindicalizados, pero quienes están fuera de convenio o contratados por terceras empresas sí pueden ingresar a sus puestos. Por eso, la actividad de procesamiento y embarque es reducida, pero no está paralizada.
“Las plantas cerraron las puertas”, dijo Daniel Succi, secretario gremial del Sindicato de Aceiteros de San Lorenzo. El gremialista señaló que la huelga, lanzada por tiempo indeterminado, afectaba también el ingreso de los camiones que transportan granos a las plantas.
Mientras tanto, el titular de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), que reúne a procesadores y exportadores de granos de Argentina, Alberto Rodríguez, agregó que “las empresas están paradas”.
El panorama es otra vez de camiones a la vera de las rutas. El piquete se inició ayer alrededor de las 20, cuando el gobierno provincial rechazó el pedido del gremio aceitero de reabrir las discusiones paritarias, para reclamar la inclusión de una suma fija de $1800 antes de fin de año.
El sindicato aceitero había acordado este año un sueldo mínimo de $ 5.000, un acuerdo considerado en ese momento el mejor conseguido por gremio alguno de este sector, aunque ahora (dos meses antes de fin de año) pretende ser nuevamente discutido.
La medida de fuerza impacta en las empresas en el Ministerio de Trabajo de la Nación. Las plantas afectadas son Vicentín y Molinos, en la localidad de San Lorenzo y Bunge, Nidera, Cargill, Terminal 6, Noble y Dreyfus, en Puerto General San Martín.