El spot más difícil: publicistas evaluaron en Rosario los límites de la profesión
“La publicidad tiene un rol de responsabilidad que ningún otro medio tiene”, aseguró Santiago Olivera, presidente de la Asociación Argentina de Publicidad (AAP) en el marco de la convención nacional de publicidad que se realizó ayer en Rosario. Profesionales del sector se sentaron en la misma mesa para alejar los paradigmas que los señalan como los causantes de los “males sociales”. “La publicidad no tiene la obligación de educar, sino de informar de la mejor manera posible”, le dijo Miguel Daschuta, vicepresidente del Consejo de Aurorregulación Publicitaria (Conarp), a punto biz.
Publicistas llegaron a Rosario para lavar su imagen. Es que en el sector sienten que son víctimas de críticas injustas, de acusaciones sobre el momento que atraviesa la televisión argentina y de determinados comportamientos sociales. “Se nos acusa que la gente tiene comportamientos incorrectos porque consumen productos que hacemos con discursos subliminales o misteriosos. Se supone que mediante la publicidad las personas hacen, consumen y creen cosas que está en contra de sus intereses. Pero la publicidad no miente, sino que exagera la verdad. Nosotros no somos el producto, invitamos a probarlo”, aseguró Carlos Bartolomé, presidente de la Asociación Publicitaria de Agencias de Rosario (AAP).
Y desde la AAP afirmaron que a la publicidad “es fácil pegarle porque es el símbolo de la sociedad capitalista, pero al criticarla se le está pegando a la sociedad en donde uno vive”. Siguiendo en esa línea, el director creativo y fundador del Festival de Publicidad del Interior (FePI), Omar Di Nardo, aseguró que el sector “es muy criterioso porque irrumpe en todos los hogares sin pedir permiso, por eso la responsabilidad está siempre presente”.
Para erradicar los paradigmas de que los publicistas son los malos de la película, desde Conarp explicaron que existe un marco legal y ético para establecer un orden y tiende límites sobre los avisos publicitarios. “Hay un código de ética que se desarrolló y se aprobó en lo que respecta a la comunicación publicitaria, y esta debe cumplir las condiciones de ese código. Cuando hay alguna pieza que nos parece que vulnera las reglas, el Consejo de Autorregulación analiza si realmente lo viola y por qué lo hace. Nosotros no salimos a ver pieza por pieza, sino que analizamos la comunicación que generamos”, señaló Daschuta.
Por su parte, el vicepresidente de Conarp explicó que es necesario partir de un análisis social para ver las responsabilidades de cada sector y allí los publicistas responden al mercado sin atentar contra ninguna norma ética. “Hay que discutir, en primera medida, en que sociedad vivimos. Hoy estamos en una sociedad de consumo y la publicidad cumple un rol y responde a eso. Nosotros no inventamos nada, sino que buscamos la forma de comunicar un determinado producto”.
Olivera aseguró que con el paso del tiempo los niveles de violación del código del Consejo de Autorregulación han bajado notoriamente. “Eso habla de que toda la industria publicitaria es consciente de la responsabilidad de la comunicación, conoce el código y lo respeta”.
Por último, Bartolomé aseguró que “existen periodistas que nos critican y después de dar una noticia sobre Irak se dan vuelta en cámara y hacen una publicidad sobre un producto hemorroidal. Queremos saber por qué nos critican si se la pasan vendiendo espacios publicitarios sin supervisión de un publicista”.