¿Se puede ser una buena madre y al mismo tiempo una ejecutiva exitosa?, es la pregunta que desvela a más de una mujer. La directora regional de RRHH de Deloitte, Fabiana Gadow, responde que sí y brinda algunas claves para lograrlo. La profesional estuvo en Rosario en el marco de un ciclo dirigido a Mujeres Emprendedoras organizado por Idea.
En ella dio detalles sobre el proceso de incorporación de la mujer al mundo del trabajo, qué le aporta a las organizaciones, cuál es la tarea de las empresas para lograr integrarlas mejor y qué actitud deben adoptar ellas para estar presentes en la casa y en el trabajo sin caer en el intento.
“Las CEOs más importantes del mundo tienen hijos y familias como cualquiera”, indicó Gadow en diálogo con punto biz. ¿Cómo lo hacen? Para la especialista en educación, con un posgrado en Boston sobre recursos humanos, la clave pasa por la organización. Según explicó, las mujeres tienden naturalmente a acaparar todas las responsabilidades y a muchas les cuesta ceder. “Hay que aprender a delegar tareas al resto y para eso hay que apoyarse en el entorno”, sostuvo.
En este sentido, el aporte del núcleo familiar es vital. “La pareja y los padres deben hacer su trabajo, ayudarla, asistirla, se requiere de una gran coordinación para cumplir con todo”, indicó pero también puso el foco en la responsabilidad de la empresa. “Debe generar variables para acompañarla, sobre todo lograr una mayor flexibilidad”, manifestó y lo graficó con ejemplos: “Si hay picos de trabajo se le debe permitir a la mujer trabajar desde su casa. Si su labor requiere viajar mucho, cuando se reincorpora a su ciudad deben otorgárseles algunos días en su hogar para reencontrarse con su familia”.
Sobre este punto remarcó que las familias ya no son como antes porque hoy los chicos están más acostumbrados a que la mamá no esté todo el tiempo encima. “Ellos disfrutan de que la madre esté bien, sea feliz, y por eso aceptan y valoran que también trabajen”. Para Gadow las mujeres en general consideran “muy importante la familia” porque tienen una tendencia biológica y psicológica a ocuparse permanentemente de los suyos. Esta característica también puede servir para aportarle a la empresa. “La mujer naturalmente tiene una tendencia mayor al relacionamiento, empatía, escucha, compañerismo y a prestarle más atención al proceso que al resultado. Todo esto ayuda a un estilo de liderazgo distinto, complementario al del hombre”.
¿Qué deben hacer las empresas para promover el desarrollo de la mujer? Gadow dio varios tips para responder a este interrogante. En primer lugar dijo que se debe integrarla desde el comienzo, logrando una adecuada inserción en su ámbito de trabajo mediante procesos de selección adecuados y oportunidades para las que tengan talento.
Por otro lado, consideró vital crear espacios donde se visualicen modelos femeninos exitosos. “Es importante que las mujeres reciban consejos de aquellas que lograron ser buenas ejecutivas”. También recomendó trabajar con indicadores porque “aquello a lo que se estudia, se le presta más atención, y por ende se lo corrige”, apuntó y dijo que sirve de mucho saber cuántas mujeres se han promovido, cuántas se encuentran en cada puesto, etc. Por último destacó que se debe hacer lugar a las mujeres en las reuniones directivas y se la debe incentivar a encabezar actividades de capacitación para compartir con toda la empresa su mirada diferente de las cosas.