A instancias de una orden judicial del juez mendocino Walter Bento, y a raíz de una denuncia radicada por el grupo Vila-Manzano, la Gendarmería allanó una de las sedes porteñas de Cablevisión, la operadora de televisión paga del Grupo Clarín.
Luego de tres horas de operativo en las oficinas que la firma tiene en Hornos al 600, del barrio de Barracas, el interventor designado por la Justicia, Enrique Anzoise, salió del edificio rodeado de gendarmes, mientras un importante grupo de empleados lo abucheaba y protestaba en medio de la indignación.
El abogado del interventor, Ricardo Mastronardi, especificó: "La Justicia designó a un coadministrador con facultades para analizar toda la documentación de la empresa. La denuncia la hace Supercanal. La convivencia ha quedado trunca, así que vamos a pedir medidas para permitir la intervención".
Supercanal pertenece al grupo Vila-Manzano (Uno Medios, que en Rosario maneja el diario La Capital y Lt8), que es señalado por Clarín como medio kirchnerista. La causa en la que se ordenó la intervención tramita en Mendoza y apunta a lograr que se declare nula la fusión de Cablevisión y Multicanal. El objetivo coincide con el que tiene el Gobierno desde que la Secretaría de Comunicaciones dictó la resolución 10/100, que anuló esa fusión.
Según informó Mastronardi, la intervención todavía no pudo hacerse efectiva. "Presentaremos un informe pormenorizado de los hechos. Pretendemos que la Justicia disponga de las órdenes que permitan el trabajo del coadministrador", puntualizó.
Y completó: "La resolución judicial apunta a la necesidad de evitar el ejercicio de competencia desleal y el abuso de posición dominante en el mercado por parte de Cablevisión".
Cuando terminó el operativo y Anzoise se retiró los empleados de Cablevisión protestaron frente al edificio allanado. "El interventor es un intruso", dijo a los medios uno de los trabajadores de la empresa.
El descargo de Cablevisión
Esta mañana, Cablevisión emitió un comunicado con su descripción de lo ocurrido.
"Fuerzas de seguridad impidiendieron el ingreso y egreso de personal de la compañía. La Gendarmería tomó el edificio central de la empresa y revisó los bolsos del personal de la compañía", señalaron en el parte de prensa.
La primera reacción del Gobierno corrió por cuenta del ministro del Interior, Florencio Randazzo, que consideró "un disparate" vincular a la Casa Rosada con el operativo.
"Un hecho sin precedentes"
Desde Cablevisión, indicaron además que "la denuncia fue presentada por el Grupo Vila Manzano, uno de los multimedios aliados al Gobierno, quien está llevando adelante una maniobra con el auxilio de un juez mendocino para intentar intervenir Cablevisión". Describió el episodio como "un hecho sin precedentes que se inscribe dentro de la sistemática campaña de hostigamiento que el Gobierno realiza a las empresas del Grupo Clarín".
El comunicado se completa con otra alusión al Grupo Vila-Manzano. "El mismo grupo de medios mendocinos, que en el día de ayer salió a avalar la ley de control de papel ahora está apelando a un forum shopping, en una provincia donde Cablevisión no tiene operaciones, pretendiendo cumplir la tarea que el Gobierno Nacional no pudo, e intentando avanzar sobre el patrimonio de una compañía privada e independiente que brinda servicio de televisión por cable e Internet a millones de argentinos".
Y concluye: "Cabe destacar que el Grupo Vila-Manzano, según cifras relevadas en los últimos días, es unos de los principales beneficiarios de la publicidad oficial".
Terminado el operativo, el apoderado de Cablevisión, Damián Casino, agregó: "Fue un despropósito lo que sucedió. Cablevisión no opera en esta provincia y esta compañía esta planteando problemas de competencia".
"Ya denunciamos por violación de domicilio y abuso de autoridad. El expediente recayó en el juzgado de [Norberto] Oyarbide, pero vamos a recursar porque él ya tiene enfrentamientos previos con el Grupo Clarín", puntualizó Casino.
"La compañía sigue operando normalmente. Esto tiene una clara intecionalidad política. Este sector se ha plegado al Gobierno oficialista y les está devolviendo un favor", concluyó.
El gerente de Comunicaciones Externas del Grupo Clarín, Martín Etchevers, no dudó en vincular el allanamiento con lo que llamó "la escalada de acciones del gobierno nacional contra el Grupo Clarín" y calificó el despliegue de Gendarmería como "absolutamente desmesurado e intimidatorio".
Además, en declaraciones a TN, afirmó que los gendarmes llegaron al lugar junto con camrógrafos de América, canal de aire del grupo Vila-Manzano y del programa oficialista 678.
La última denuncia
A principios de mes, Cablevisión había denunciado ante la Autoridad Federal de Servicios Audiovisuales (Afsca) que es blanco de discriminación y hostigamiento: durante todo 2011, fue objeto de 488 sanciones, casi el 95 por ciento de todas las que aplicó el organismo a todo el sistema audiovisual.
La empresa del Grupo Clarín pidió al organismo que hasta hoy dirigió Gabriel Mariotto, que instruya un sumario para analizar la denuncia, en la que demuestra que fue sancionada, incluso, por supuestas infracciones que ya corrigió (como readecuar la grilla) o que, en realidad, fueron cometidas por otros medios.
Durante los últimos años, la Afsca abrió reiterados sumarios y sanciones contra Cablevisión con el objetivo de aplicar la ley 26.522 y justificar la revocación de su licencia.
Para demostrar que la Afsca discrimina a Cablevisión, el escrito hace referencia al ajuste de los distintos cableoperadores a la resolución que dispuso reordenar la grilla de canales (Res. 296/AFSCA/2010)