(Exclusivo suscriptores) Con sede en la ciudad de Santa Fe, tiene cinco productos en el mercado y van a pasar de 16.000 a 80.000 litros mensuales. Además tienen en carpeta el lanzamiento de una nueva clase de cerveza.
Impulsados por el cierre de una empresa que les producía una de sus marcas a fasón, emprendedores santafesinos se largaron a fabricar a finales de 2010 su propia cerveza artesanal y ya piensan en grande. Es que a pesar que sus dueños sostienen que la “estructura montada es chica” ya proyectan llevar los 16.000 litros mensuales que producen a 80.000.
Cervecería Social, nombre bajo el cual se comercializa la bebida, cuenta con 5 productos en el mercado – uno de los cuales obtuvo el segundo puesto en el Campeonato Sudamericano de Cerveza –. Siguiendo la filosofía del nombre de la firma, buscan lanzar programas de ayuda a comedores, escuelas y ONG´s.
Hace un año atrás los titulares de la cervecería con base en Santa Fe capital no imaginaban un presente como el actual. Es que el mismo destino los empujó a encarar un proyecto que hasta ese entonces avanzaba a pasos lentos. “Debido al cierre de una fábrica de cerveza grande que nos producía a fasón una de nuestras marcas, nos vimos obligados a adelantar el proyecto por nuestra cuenta y hacerlo a menor escala de la que se había planeado. Mas allá de eso, en este momento contamos con uno de los más avanzados equipos cerveceros y embotelladora para el rubro de cerveza artesanal”, le dijo Sergio Brikman, gerente general de Cervecería Social, a punto biz.
La industria busca forlacerse en el mercado argentino para después poner todas las miras en la exportación. Y a pesar que hace sólo un año que la empresa tiene ruedo en la industria nacional, Cervecería Social fabrica hoy 16.000 litros mensuales y sus dueños ya tienen en carpeta quintuplicar la producción. “El proceso de expansión a corto plazo es el emplazamiento de fermentadores que llevarán nuestro limite a un tope de 80.000 litros/mes. Para eso esperamos contar con el apoyo de diversos programas de ayuda a Pymes”, señaló Brikman.
Actualmente llevan sus cinco estilos de cerveza a la zona de influencia donde funciona la industria - San Jerónimo del Sauce, Santa Fe, Esperanza, Frank, San Carlos, San Jerónimo Norte, Rafaela, Arrecifes, Rosario y Capital Federal –. Y ya con un segundo puesto bajo el brazo en el “South Beer Cup” (Campeonato Sudamericano) ahora van por más. “Queremos conquistar el paladar del mundo con nuestro elixir cervecero. Tenemos en vista participar en varios concursos de cervecerías en Latinoamérica”, se ilusionan.
A las clases que ya comercializan, ahora los titulares de Cervecería Social le ponen las fichas a un nuevo producto para meter en el mercado. “En este momento disponemos de una cerveza de trigo, un estilo clásico alemán (hefe-weisbbier), una blonde ale (rubia ale, suave y refrescante con notas frutadas), una saborizada con jugo de frutilla y una de estilo Porter con carácter a malta tostada y notable presencia del amargor del lúpulo. En breve la idea es lanzar una Pale Ale, estilo americano”, aseguró el gerente general de la empresa.
Cervecería comunitaria y un proyecto ecológico
Con la finalidad de retribuirle a la sociedad algo de lo que esta le brinda, los titulares de la empresa decidieron comenzar a comercializar bajo la política de cervecería comunitaria. Es que según contó Brikman, su política es trabajar con la intención de ayudar a comedores, escuelas y ONG´s. “En este momento estamos intentando cerrar un trato con algún tambo para que el desecho de la cebada malteada sirva de alimento para las vacas y a cambio obtener leche para donar a comedores”, explicó.
Y si algo le faltaba a los emprendedores era encarar un proyecto bajo un concepto ecológico. A pesar que la idea es avanzar a medida que la empresa vaya tomando fuerza en el mercado, los lineamientos pasan por trabajar de manera “amigable” con el medio ambiente.
“Estamos analizando utilizar energías renovables y limpias. Realmente es un proyecto que nunca tiene final y eso nos motiva a estar investigando con el agregado motivacional de hacer una actividad sin impactar en el entorno. Pero todo recién comienza. En esta etapa nuestro foco se encuentra en lograr una planta eficiente desde el punto de vista energético, aislando térmicamente todos los tanques que deben mantener una temperatura determinada del producto y así ahorrar energía”, detalló Brikman.