El Ministerio de Trabajo dictó ayer la conciliación obligatoria por 15 días hábiles, para evitar un paro de actividades que iban a concretar entre hoy y el viernes los trabajadores de la Administración Nacional de Ingresos Públicos (AFIP). Mientras el sindicato había justificado la medida de fuerza en su rechazo a un cambio de horarios de atención al público, desde el Gobierno no dudaron en asignarle una intencionalidad política, dada la cercanía del gremio con la CGT dirigida por Hugo Moyano. Según la cartera laboral, la medida fue acatada por las partes, por lo cual queda suspendida la medida de fuerza y se abre un período de negociación que vencerá el 18 de enero.
El hecho se transforma en un capítulo más que ahonda la distancia que van tomando entre sí desde hace meses la CGT y el gobierno de Cristina Kirchner. Fue el director de la AFIP, Ricardo Echegaray, quien presentó la decisión sindical de hacer una huelga como un hecho que esconde "una puja política", y recordó que el gremio tiene "un grado de relación con la CGT". El funcionario vinculó la decisión del paro de los trabajadores impositivos con el realizado la semana pasada por el sindicato del Poder Judicial -muy cercano a Moyano- y dijo que "está muy claro dónde está parado cada uno". "Hasta ahí llega el análisis político", afirmó. Y, tras difundir los niveles salariales de los trabajadores de la AFIP, altos en comparación con el resto de la gestión pública y con el sector privado, calificó la medida de fuerza como "desproporcionada y desmesurada".
El conflicto
El jueves pasado, la Asociación de Empleados Fiscales de Ingresos Públicos (Aefip) difundió un comunicado en el que anunció un paro total entre los días 27 y 30 de este mes y calificó el proceder de las autoridades del organismo como propio "de la dictadura militar, que conculcaba los derechos de los trabajadores". El eje del enfrentamiento, según ese comunicado, es una disposición del organismo que modifica el horario de trabajo, algo que, según el sindicato que conduce Jorge Burgos, debió hacerse con una previa consulta al sindicato, según lo establecido por el convenio vigente. Echegaray rechazó ayer ese argumento, al decir que no se va a "cogobernar" con el sindicato.
La disposición 455 de la AFIP estableció que, a partir de enero de 2012, todas las agencias atenderán al público de lunes a viernes de 10 a 18 en los períodos de enero a abril y de septiembre a diciembre, y de 9 a 17 entre los meses de mayo y agosto. Hasta ahora, según dijo Echegaray, el horario de trabajo es de 9 a 17 en el área metropolitana y de 7 a 15 o de 8 a 16 en el Interior. En una conferencia de prensa realizada ayer a última hora de la tarde, el jefe de la AFIP sostuvo que la intención del cambio dispuesto es unificar el horario en todo el país, tanto de la atención para trámites de la Dirección General Impositiva como también de la Aduana y de la dirección de recaudación de la seguridad social.
Echegaray afirmó que hacer un paro de cuatro días y a fin de año por un cambio de horarios es una medida "desmesurada". Si bien en los próximos días deberán sentarse a dialogar para ver qué ocurre con la vigencia de la disposición sobre horarios, el discurso del funcionario no mostró cuál sería el margen de negociación con el sindicato.
Afirmó que los salarios son en promedio de $ 17.000 y, según detalló, de $ 10.000 en el escalafón inicial de no profesionales; de $ 16.400 para profesionales; $ 25.000 para supervisores; $ 30.000 para jefes de agencia y $ 42.000 para directores. Además, enumeró beneficios con los que cuentan los empleados, que no se dan en otras dependencias.