El sindicato de Camioneros anunció ayer el cierre de un acuerdo con la Federación de Entidades Empresarias del Transporte de Cargas (Fadeeac) por el pago de un plus salarial de $ 1.500 para unos 150 mil choferes del sector, pero los representantes empresarios aseguraron que el convenio aún no está definido y que continuará negociándose hasta fines de enero.
El acuerdo por el suplemento especial pretendido por Camioneros fue informado por Pablo Moyano, secretario adjunto del gremio e hijo del titular de la CGT, Hugo Moyano, quien en declaraciones a este diario aseguró que el pago del bono fue “acordado de palabra”, entre su padre y el titular de la Fadeeac, Luis Morales, y que el mismo se efectivizará en dos cuotas de $ 750 con los salarios de enero y febrero.
“El convenio formal se va a firmar en febrero, pero ya fue arreglado en una charla entre Moyano y Morales y las empresas ya lo van a empezar a liquidar”, dijo Moyano (h) y explicó que debido a ese entendimiento el gremio suspendió las medidas de fuerza que había iniciado a principios de la semana en reclamo del pago del suplemento.
Sin embargo, contrariamente a las declaraciones del dirigente, la Fadeeac difundió un comunicado de prensa en el que negó en forma terminante la existencia de un acuerdo por el plus salarial y afirmó que el tema seguirá negociándose hasta fines de enero. “Fadeeac propuso a la organización sindical diferir el tratamiento de la cuestión para la última semana de enero o la primera de febrero, para que todas las Cámaras integrantes de la Federación pudieran reunirse y formar posición y otorgar mandato a los negociadores”, indicó la entidad y sostuvo que “no han existido negociaciones ni conversaciones (posteriores) que modifiquen esta posición institucional”.
Pese a ello, fuentes del sector del transporte de cargas confirmaron que, en forma unilateral y por fuera de la cámara, algunas empresas de la actividad habían comenzado a cerrar acuerdos con Camioneros para el pago del bono a su personal con el propósito de evitar ser afectadas por eventuales medidas de fuerza.
El sindicato que lidera Moyano se declaró el lunes en estado de asamblea permanente y amenazó con paralizar la actividad si las empresas no cedían a su reclamo por el pago de un suplemento de $ 2.500. Según informó entonces Pablo Moyano, el bono ya había sido acordado en las ramas de aguas gaseosas, transporte de productos lácteos y recolección de residuos, por un monto que oscilaba entre los $ 1.500 y los $ 4.000, pero su definición estaba pendiente en el caso de las empresas representadas en la Fadeeac.
Ayer el dirigente informó que su padre había acordado con esa entidad un suplemento de $ 1.500 en dos cuotas que, según dijo, beneficiará al personal de las ramas de transporte de combustibles, logística, caudales, residuos tóxicos, correos y corralones, entre otras.
Luz y Fuerza
Por otra parte, el titular del sindicato de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, confirmó ayer que su gremio firmó un acuerdo con los representantes de las distribuidoras y generadoras eléctricas por el pago de un bono de fin de año que oscilará entre los $ 2.000 y los $ 3.000 y será liquidado por las empresas durante la primera semana de enero.
Lescano explicó a este diario que el personal de las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap recibirá en enero un plus salarial especial de $ 2.000, en tanto que los operarios de las generadoras Central Puerto y Costanera recibirán un suplemento de $ 3.000. Según señaló el dirigente que integra el denominado grupo de los “gordos” (grandes gremios de la CGT), el bono de fin de año beneficiará en total a unos 10.000 trabajadores de la actividad.