(Exclusivo suscriptores) Ayer debían retornar de las vacaciones forzadas, pero la orden fue impedir su ingreso. Un directivo de JBS estuvo en la empresa pero la compañía no hace declaraciones, y empleados dicen que se están llevando materiales del lugar.
Un amargo arranque de año tuvieron los trabajadores de la planta de Venado Tuerto del frigorífico JBS Swift a partir de la orden de los directivos de impedirles el ingreso luego de los 15 días de vacaciones que la empresa les dio por adelantado.
La medida estaba entre los pronósticos que se venían barajando dado que no se produjeron grandes movimientos de hacienda en los últimos días. A la vez, según comentaron los empleados que trataron de retornar a sus tareas, las cámaras del frigorífico están vacías, y además de la mercadería habría sido retirado el amoníaco que se utiliza para la refrigeración. Por otra parte, comentaron que fueron retirados de la planta tres equipos, pero que no estarían ligados a la elaboración de cortes para exportación.
Ante la imposibilidad de ingresar al frigorífico algunos trabajadores se acercaron a la delegación venadense de la Secretaría de Trabajo para que tome cartas en el asunto ante el temor que se los acuse de hacer abandono de tareas. Según pudo saber punto biz, desde el organismo laboral están elaborando los telegramas correspondientes para que quede sentado por escrito la situación en que se encuentran los obreros.
Otros empleados de la empresa comentaron que se les están haciendo ofrecimientos para que acepten el sistema de garantía horaria por un par de semanas, hasta ver si se reactiva el trabajo o se toman medidas más drásticas. Paralelamente, la patronal habría tirado sobre la mesa la alternativa de los retiros voluntarios para los trabajadores que prefieran abandonar la empresa antes de que se profundice la crisis.
Este lunes estuvo presente en la planta un directivo brasilero de JBS, aunque no habría tenido contacto con los trabajadores. Paralelamente, llama la atención la escasa participación que está teniendo el Sindicato de la Carne en la mediación con los empresarios. Según se informó la última faena en el frigorífico se realizó el 17 de diciembre.
Esta situación se enmarca en un contexto que mantiene en alerta a otros firgoríficos exportadores del país. Es que desde mitad de noviembre la industria cárnica en la Argentina comenzó a atravesar serias dificultades y esto llevó a que muchas firmas suspendieran la faena e inicien el adelantamiento de las licencias para tratar de asimilar las dificultades económicas como consecuencia de las trabas a la exportación.
De hecho ya se empezó a sentir en el Chaco a partir de que el grupo Vicentín (Friar) empezara a hacer cumplir el régimen de garantía horaria para los más de 250 trabajadores del frigorífico Toba, ubicado en Puerto Tirol. De hecho el 15 de diciembre comenzaron las vacaciones de la mayoría del personal.