(Exclusivo suscriptores) Según contó Mónica Tomei “la chance se encuentra muy avanzada”. El modelo replica el de Rosario Bus.
Monticas y Las Rosas son las únicas empresas de transporte interurbano que prestan servicio en Funes. Con el objetivo de mejorar el servicio y ofrecer más posibilidades a los cada vez más habitantes funenses, pasajeros, políticos y entidades locales se pusieron a buscar alternativas para modificar la situación. En ese tren, apareció la posibilidad de que la línea rosarina 133 negra que maneja Semtur llegue hasta el Jardín de la provincia.
La propia intendenta Mónica Tomei fue quien puso manos a la obra para entablar un convenio con la Municipalidad de Rosario a fin de que la línea 133 Negra, perteneciente a la Sociedad del Estado Municipal para el Transporte Urbano de Rosario (Semtur), recorra la vecina ciudad.
La chance “se encuentra muy avanzada”, así lo hizo saber la propia Tomei, y sólo resta que la Provincia de el visto bueno. En los próximos días, desde el Municipio de la localidad vecina a Rosario intensificarán las gestiones ante la Secretaría de Transporte para concretar la iniciativa. En el caso de que se reciba el ok, la línea comenzaría a circular a prueba por el lapso de tres meses.
Cada uno por su lado, los Municipios de Funes y Rosario comenzaron a trabajar en el armado del boceto de un convenio. Entre ambos acordarían recorrido y frecuencias de las unidades. Pero la iniciativa no le implicaría ningún gasto al Ejecutivo funense.
De hecho, también sería un buen negocio para la empresa del Estado Municipal ya que replicaria un modelo que dio muy bueno frutos como el implementado por Agustín Bermúdez con Rosario Bus. Esta empresa recorre Rosario de punta a punta y conecta la ciudad con el cordón industrial.
En principio, la 133 negra recorrería el centro de la ciudad. El boleto costaría $3,50, casi un 50 por ciento menos que lo que debe abonar un pasajero de Monticas y Las Rosas para viajar a la Plaza Sarmiento.
Una vez que se firme el convenio, Tomei deberá llamar al Concejo para que sesione de manera extraordinaria. Los ediles estudiarán el acuerdo y apenas lo aprueben le darán al Ejecutivo el instrumento necesario para el arribo de la nueva línea. Por ahora, la pelota está en el campo de la Provincia, que es quién deberá aprobar el plan.