(Exclusivo suscriptores) Para 2012 se pronosticaba un nuevo récord en la comercialización de automóviles, pero las condiciones climáticas que afectaron al campo pueden hacer reveer las cifras. ¿Cómo la ven los principales concecionarios de la ciudad?
El año pasado fue récord en venta de autos y las expectativas indicaban que en este 2012 el éxito se repetiría. Sin embargo, a poco de andar, varios nubarrones tiñeron el horizonte. Sequía, altas tasas de interés e impuestazo pusieron un manto de duda a los alentadores pronósticos. ¿Está en peligro una nueva marca en la comercialización de unidades?
Fernando Ruiz, gerente de ventas de Aupesa, indicó que siempre que la seca se instaló en la región, las ventas terminaron bajando. Si bien aclaró que la sede rosarina todavía no está por debajo del nivel esperado, no descartó que esto ocurra, sobre todo si se tiene en cuenta que las sucursales del interior como la de Cañada de Gómez ya están padeciendo una merma a causa del fenómeno climatológico.
“Una sequía o una mala cosecha suele afectarnos y si la actual se profundiza, seguro que algo nos incidirá”, dijo a punto biz. Armín Reutemann, titular de la concesionaria que lleva su apellido, consideró que todavía es demasiado prematuro hablar de los efectos en su negocio ocasionados por la falta de lluvias, pero reconoció que esta situación puede golpear las expectativas de ingresos los chacareros. Y no se trata de un actor menor en la cadena. “Nosotros vendemos un 60% en la ciudad, pero un 40% lo instalamos en el campo”, apuntó.
Más allá de que el campo suele mover fundamentalmente el mercado de las pick ups y utilitarios, admitió que no es despreciable el volumen de unidades de otras gamas que también son de su interés. “En 2011 se patentaron 858 mil unidades y para 2012 se hablaba de entre un 5% y un 15% más, pero puede ser que esta cifra no se alcance”, confesó Reutemann. Y es que a las dificultades del campo se le suman otros obstáculos. Uno de ellas es la de financiamiento. “Las tasas de interés que antes eran del 12% promedio se fueron al 30%”, sostuvo Ruiz.
La traba financiera suele afectar menos al segmento ABC1, que sin embargo no se salva del impuestazo decretado por el Gobierno nacional, que aumentó el alcance de los tributos internos para autos y motos premium. A partir de ahora, aquellos coches cuyo valor sea superior a $150.000 -calculado sin IVA y sin el margen de ganancia de los concesionarios- debarán pagar más, cuando hasta el año pasado la base imponible era de $212.500. Esta nueva resolución abarca un universo de 58.000 vehículos, de los cuales el 95% es importado.
“Yo creo que el aumento de tarifas por quita de subsidios incidirá en la venta de autos más accesibles, mientras que la suba de este impuesto interno repercutirá en la comercialización de importados”, consideró Sebastián Vázquez, director de Neostar, concesionaria representante de Honda, Kia, Chrysler y Jeep. A partir de esto, opinó que si bien las ventas de este año no serán menores a las de 2011, será difícil superarlas. “Me parece que vamos a estar en volúmenes similares”, concluyó.