El ritmo de vida que llevamos en la actualidad hace que muchas personas, por distintos motivos, necesiten tener una jornada laboral de menos de 8 horas, o al menos cierta flexibilidad para acomodar sus horarios. Pero en general, en las empresas se trabaja de 9.00 a 18.00 (o incluso más tiempo), y salvo excepciones, los horarios no pueden modificarse.
Eso hace que muchos se acerquen a los call centers, donde el trabajo de telemarketers les brinda una posibilidad interesante de trabajar menos horas, con cierto margen de elasticidad, un empleo registrado y un sueldo interesante.
Para los operadores telefónicos, la jornada de trabajo dura 6 horas, y si bien los francos son rotativos, es posible “intercambiarlos” con otro empleado, previo acuerdo con el supervisor. Eso ayuda, además, a que nuestros telemarketers tengan “otra vida”, y desarrollen todo tipo de actividades en su tiempo no laboral.
Por ejemplo, hay jóvenes que están cursando sus estudios terciarios, a los que la jornada reducida les permite salir del trabajo y asistir a la facultad o el instituto, además de tomarse los días que les corresponden por examen. Sin duda, la jornada de menos horas colabora con el mejor y más rápido desarrollo de sus estudios.
También hay madres con hijos pequeños, que – se sabe – demandan mucho tiempo y atención. Aunque tener chicos y trabajar siempre es complicado, la jornada laboral acotada permite compartir un poco más de tiempo con ellos y con su mundo infantil. Por ejemplo, pueden llevarlos al colegio, asistir a sus empleos, y luego pasar a retirarlos para volver juntos a casa (siempre y cuando no tengan antes una reunión de padres, pediatra, dentista, etc.).
Así mismo, tenemos teleoperadores de edad madura que deben atender a sus padres ancianos (la última parte de la vida, que a veces demanda tanto dedicación como la primera). Esas horas de menos en el trabajo les sirven estar presentes cuando van al médico, llevarlos a realizar otras actividades, o simplemente hacerles compañía.
La lista es enorme, y se completa con personas que necesitan trabajar, pero a los que por muchos otros motivos se les complica estar 8 o más horas fuera de casa.
Los horarios flexibles son hoy una tendencia que muchas empresas estánempezando a tener en cuenta, y que se inscribe en el marco del life balance: un concepto que apunta a que el empleado pueda lograr un equilibrio entre su área personal y la de su trabajo, para mejorar su calidad de vida.
Para quienes trabajan como operadores en un call center, hace tiempo es una realidad.