Tras la quiebra de la constructora IGM, la desarrolladora rosarina Fundar decidió hacerse cargo de proveer la mano de obra faltante y de este modo rápidamente se retomaron las obras en la etapa final de Condominios del Alto, el emprendimiento que se está levantando en el parque Scalabrini Ortíz.
La quiebra de la constructora IGM había puesto un signo de interrogación al desarrollo de varios de los emprendimientos inmobiliarios que tienen lugar en Puerto Norte, ya que la empresa aportaba unos 300 trabajadores repartidos entre los distintos proyectos.
En el caso de Condominios del Alto se trataba de una cifra baja -unos 17 obreros-, lo que facilitó la veloz reactivación de la construcción. “Estuvimos sólo dos días parados pero Fundar se hizo cargo de aportar la mano de obra faltante para finalizar el edificio”, dijo Federico Ortega, gerente general de Rosental, la empresa inversora.
“En nuestro caso no afectó la quiebra de IGM porque era poca gente la que aportaba y además porque estamos en la etapa final, incluso ya tenemos cuatro departamentos entregados y estamos por entregar otros”, explicó el directivo a punto biz.