Ante las versiones que indican que la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) tiene en carpeta incorporar el pago de impuesto a las Ganancias en los fideicomisos inmobiliarios, empresarios del sector coincidieron en no temer que la mayor presión tributaria disminuya el ritmo de los negocio. Incluso para algunos constructores de la ciudad que no suelen usar esta estructura contable-administrativa para armar los negocios hasta les parece justo que se equiparen las cargas impositivas.
Según publicó Clarín en su edición de ayer, los fideicomisos inmobiliarios estén en la mira del jefe de los recaudadores, Ricardo Echegaray, que le busca la vuelta para poder cobrarles el 35% del beneficio.
En líneas generales, la idea de la Afip es llevar a los fideicomisos inmobiliarios a la figura de unasociedad anónima ya que con la contabilidad creativa que suponen los “fideicomisos al costo” terminan zafando de tributar Ganancias. Hasta ahora, el pago de Ganancias quedaba en cabeza de quien vendía el derecho sobre una parte del fideicomiso (un departamento). Lo usual era pactar esa transacción a un valor muy inferior al de mercado. Con el proyecto de la AFIP se cortarían las ventajas impositivas por la transferencia de inmuebles a estrenar. Además, el organismo quiere que todo se haga a valor de mercado.
Si bien los cambios deberán pasar varias instancias para ver la luz, una decisión semejante tiene su impacto en una región como Rosario, que forjó el desarrollo inmobiliario de los últimos años en base a los fideicomisos por las facilidades que ofrecía para juntar inversores.
“A las empresas sí nos cobran el 35%, por lo tanto es justo que también ocurra lo mismo con los fideicomisos que ofrecen sus productos al mismo precio que nosotros y no suman ninguna ventaja”, planteó a punto biz Marcelo Passardi, titular de la Asociación Empresarios de la Vivienda y Desarrollos Inmobiliarios de la provincia de Santa Fe (AEV) . “Si les cobran Ganancias se les acabo el negocio a muchos que lucran con el fideicomiso”.
Según los que utilizan la modalidad del fideicomiso en sus negocios de bienes raíces, está pendiente un análisis exhaustivo de la posible medida, aunque a priori el tributo no altera los aspectos fundamentales.
“Antes se armaba una SRL para la construcción que se disolvía una vez concluida la obra y el fideicomiso reemplazó la SRL. Creo que esta normativa viene a regular eso, pero no altera en realidad el espíritu del fideicomiso. Habrá que ver cómo repercute, tal vez se retraigan algunas inversiones porque siempre afecta pagar más, pero hay que estudiarlo en profundidad”, deslizó Pablo Franchi del la firma gerenciadora de negocios FH.
Por su parte, Sebastián Lamelas, de Lamelas Inmobiliaria, compañía que comercializa entre otros, los emprendimientos de Fundar y TGLT, dijo que “el fideicomiso es una figura ideal, que propone muchas libertades aunque no brinda demasiada seguridad para quienes forman parte del mismo. Hoy día se están haciendo operaciones con otras figuras que le dan al inversor más elementos para estar convencido del futuro de su gasto. Quien gasta en ladrillos quiere ver los ladrillos y no le importa pagar impuestos, por lo tanto yo no creo que se de un freno en la construcción con una medida impositiva como la que se piensa”.
Más allá del aumento de la presión impositiva, en el sector no hay temor por el impacto que pueda tener en el ritmo de la actividad. “Será un costo más que se agrega en el precio final, puede afectar al principio de manera desfavorable, pero el que quiere poner dinero en un departamento seguirá haciéndolo. Quizás pueda ser más complicado para las firmas constructoras que tengan que absorber parte del impuesto. Yo no imagino un panorama tan drástico, existen otras variables que a mi criterio pueden impactar más profundo en el sector y que incluso se ajustan a problemáticas coyunturales, como la sequía o las restricciones a la compra de dólares”, advirtió Carlos Rubio, vicepresidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Santa Fe, sede Rosario.
Finalmente, para el constructor Hugo Pietrafesa “a mi juicio, cualquier actividad comercial debe pagar impuestos, también los fideicomisos, pero hay que entender que el mercado de la construcción se guía en base al excedente en ámbitos puntuales que prefieren un inmueble antes de poner el dinero en el banco, por lo tanto la variable tributaria va por otro canal”.