La Secretaría de Energía de Santa Fe está planteando modificar los reglamentos de construcción de los municipios para que las constructoras empiecen a levantar casas energéticamente eficientes. Otras de las líneas de la flamante cartera serán llevar gas a toda la provincia y trabajar en conjunto con las empresas para reutilizar la energía desechada y reinstalarla en la red eléctrica. “Nuestro objetivo es ampliar la matriz energética de Santa Fe”, indicó Luis Krapf, el titular de Energía.
Ni bien asumió, Antonio Bonfatti creó dos nuevas áreas: Hábitat y Energía. Sobre la primera, rápidamente se conoció su misión: hacer frente al déficit habitacional que sufre toda la provincia. Mientras que la segunda no tuvo tanta difusión, pero estará al frente de actividades muy relevantes que en el mediano y largo plazo podrá aportar una ayuda al problema energético que cada verano deja sin luz a miles de santafesinos por los reiterados cortes de la EPE.
La secretaría todavía no tiene presencia física, pero en los próximos meses abrirá una oficina en Rosario y otra en Santa Fe. Pese a esto, ya está trabajando en varios proyectos, algunos que serán bien recibidos por industriales, otros que podrían generar rechazos de actores privados. “Seguramente a algunos no les va a gustar, pero queremos tener intervención en los proyectos urbanísticos y plantear algunos cambios en la construcción”, anticipó Krapf en diálogo con punto biz. La idea que baraja el funcionario es que las constructoras empiecen a considerar seriamente el desarrollo de viviendas eficientes. Para eso ya se reunieron con funcionarios de la ciudad de Santa Fe -pronto lo harán con los de Rosario- con el fin de empezar a avanzar en proyectos de reforma a las reglamentaciones de construcción.
¿De qué manera se puede aplicar esto y qué incidencia tendría? “Puede ser obligando a construir casas con doble vidrio (blindaje térmico y acústico), lo que permitirá usar mucha menos calefacción en invierno y aire acondicionado en verano”, dijo y aclaró que la polémica con los privados se puede generar porque el costo es bastante mayor. Otra de la ideas es determinar la orientación de las viviendas en casa sector, a fin de aprovechar mejor la energía solar y eólica. Para que estas propuestas avancen va a ser necesario un amplio consenso entre Concejo, Planeamiento y fundamentalmente privados.
Gas para todos
Uno de los proyectos más ambiciosos que está tejiendo la Secretaría de Energía tiene como objetivo llevar gas natural a cada rincón de la provincia. “Hoy está faltando, o al menos no hay un regular abastecimiento, en muchas localidades del centro y norte de Santa Fe”, sostuvo Krapf. El funcionario consideró que con el plan que están estudiando se terminarán muchos de los problemas que padecen ciudades muy importantes en cuanto a la producción provincial como Rafaela, Las Parejas, Las Rosas. “Las industrias de allí tienen que trabajar con los tanques de gas -llamados zeppelin-, mediante procesos basados en electricidad o trasladando los procedimientos técnicos a otras zonas”, reveló.
Con la llegada de gas natural se abaratarían muchísimo los costos de producción, lo que generaría un fuerte impacto positivo en la industria. El secretario advirtió que la concreción total demandará varios años por el monto de la inversión, el trabajo de ingeniería a realizar, la construcción de gasoductos por parte de la Nación el norte argentino y la colaboración de municipios y comunas santafesinas. “Si este año avanzamos un 10% ya estaré contento”, dijo y adelantó que probablemente se empiece por el centro provincial y una vez completada esta etapa se continúe con el norte.
Más energía para industrias
Otra de las propuestas en estudio consiste en cogenerar energía con las industrias. “Muchas plantas necesitan vapor para la etapa inicial de su proceso pero luego lo desecha o no lo emplea en su totalidad. Nosotros queremos aprovecharlo para generar energía eléctrica y el resultado no sería menor, porque en algunos casos podría hacer mover turbinas de 20 o 40 megavatios”, contó. Esta energía reciclada podría ser utilizada más adelante por la propia compañía o podría inyectarse a la red para que la utilice cualquiera. En este último caso, la empresa aportante recibiría algún beneficio por parte del Gobierno, por ejemplo, bonificaciones energéticas.