(Exclusivo suscriptores) Sostienen que el depósito fiscal les cobra un plus excesivo en vuelos nocturnos que no les facturan a otras aéreas. En Murchinson dicen que nunca recibieron reclamos y desde el Islas Malvinas contaron que está prevista una reunión entre las partes para este mes.
La logística rosarina TCT Cargo está que trina contra la actual administración del depósito fiscal del Aeropuerto Islas Malvinas y decidió hablar. Según plantean, Murchinson (quien tiene a su cargo la gestión del lugar) les cobra un plus alto por trabajar fuera del horario diurno para gestionar las cargas de las bodegas de los vuelos de Gol que la firma local representa. En cambio, ese plus no se factura en los servicios prestados también en la madrugada para otras compañías.
La bronca roza también al directorio de la terminal. Es que los titulares de TCT expresan que tienen el teléfono cerrado de las principales cabezas de la aeroestación y analizan presentaciones ante la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna).
Consultados por punto biz en Murchinson niegan todo y dicen que nunca recibieron un reclamo formal de parte de la empresa rosarina. “Es cierto que existe una tarifa especial para horarios inhábiles, pero se les cobra a todas las líneas por igual. Además, nuestros precios están publicados en nuestro sitio web y eso es exactamente lo que facturamos. Me gustaría que esta empresa se comunique con nosotros para poder escuchar sus reclamos”, dijo Rodrigo Saller, responsable del depósito fiscal local.
Por su parte, el presidente del directorio de la terminal Raúl Garo se mostró sorprendido ante el reclamo de TCT ya que sostuvo que en diciembre representantes de la logística mantuvieron reuniones con los directivos de la aeroestación Sebastián Bonet y Juan Carlos Meroi, quienes se pusieron a disposición para resolver el tema.
“En su momento se le envió el contrato de Murchinson a nuestro asesor jurídico para que lo vea y entienda si hay algún inclumplimiento y por otra parte se acordó una reunión entre las partes que se llevará a cabo en los próximos días”, contó Garo.
En la empresa reconocen las gestiones llevadas a cabo sobre fines de 2011 pero dicen que desde ese momento no han tenido nuevos contactos, que la negociación no avanzó y la situación sigue igual. Por eso mantienen firme el reclamo y no descartan las acciones ante los organismos nacionales.
“Nosotros nos encargamos de las bodegas en las conexiones de Gol y BQB que llegan a Rosario. La línea uruguaya llega de día, pero la brasilera lo hace de noche y es allí donde la operadora del depósito genera un sobreprecio que nos parece sumamente excesivo al momento de facturar a nuestros clientes y que sabemos no se adiciona a las cuentas de la otra compañía internacional que opera de madrugada”, advirtió Federico Martín, titular de TCT Cargo, la firma local que además utiliza los servicios de los depósitos fiscales que Binder tiene montados en la región para enviar sus cargas internacionales por tierra para luego cargarlas a los aviones en Ezeiza.
“Como los vuelos de Gol llegan fuera del horario en que las instalaciones están abiertas, pretenden cobrarnos un arancel que creemos excesivo, y termina siendo muy cara la operatoria”, afirmó Martín al momento de describir la modalidad de trabajo. La diferencia con lo facturado es importante respecto de los costos que se manejan para la logística con BQB y, según manifiestan, el plus no se cobra en las operaciones nocturnas que realizan otras empresas que no están representadas por TCT.
“Tenemos documentos que avalan nuestros pedidos, sabemos que existe un trato desigual”, puntualizó Martín en relación al reclamo que vienen realizando. TCT está a cargo de las cuentas de carga de una decena de líneas aéreas que operan desde Ezeiza, hace algunos años también se encarga de la logística en las bodegas de las aeronaves de Gol que llegan a Rosario y a partir de 2012 sumó los servicios de la uruguaya BQB en sus cinco enlaces semanales a Montevideo desde Fisherton. Esta semana concretó además la primera importación de un cargamento que llegó desde Santo Domingo, sin pasar por Ezeiza y utilizando el aeropuerto de Carrasco como centro de tránsito.