Trimestralmente Deloitte realiza la encuesta denominada “CFO Signals” entre los CFOs (directores financieros) de las empresas más grandes e influyentes de Norteamérica, con el propósito de dotar a la comunidad de negocios de tendencias útiles para la toma de decisiones. Creemos importante que en nuestro medio se conozcan los resultados de esta encuesta correspondiente al cuarto trimestre de 2011 dado que lo que los directores financieros del país líder del mundo están pensando y haciendo puede servir de ayuda a los directores financieros de empresas argentinas.
La notable volatilidad en el entorno macroeconómico mundial claramente había sacudido a los directores financieros en el tercer trimestre de 2011. Después de seis trimestres consecutivos de sentimientos en su mayoría positivos, los CFOs de las grandes compañías estadounidenses resultaron decididamente pesimistas en el tercer trimestre de 2011 gracias a los efectos combinados de la oferta de deuda de EE.UU., la degradación de los bonos del Tesoro de EE.UU. por Standard & Poor’s, el aumento de los problemas de la deuda soberana en Europa, el malestar económico mundial, y las continuas luchas de los gobiernos por encontrar soluciones.
Poco ha mejorado en el último trimestre de 2011. Los problemas de la deuda soberana en la zona del Euro aumentaron en este trimestre. El empleo languideció, alimentando el descontento social cada vez más visible. También las luchas de los gobiernos para hacer frente a los desafíos económicos y sociales pusieron de relieve el carácter esquivo de las soluciones necesarias para generar mejoras a largo plazo. No es de extrañar que los riesgos económicos y los problemas de deuda soberana fueran nombrados entre los riesgos más preocupantes por casi todos los directores financieros en este trimestre. Los riesgos macroeconómicos también han puesto un freno a los planes de crecimiento de los directores financieros.
Adicionalmente, los resultados de la encuesta de este cuarto trimestre de 2011 muestran las siguientes conclusiones más relevantes:
El optimismo de principios de 2011 se ha desvanecido, pero los CFOs todavía ven el crecimiento
Desde el primer trimestre del año 2011 (cuando más del 60% de los directores financieros informaban de un mayor optimismo), trimestre tras trimestre el optimismo ha disminuido de manera constante y ahora se encuentra en tan sólo un 27%. Y en la estela de un 53% de pesimismo del trimestre anterior, el 35% de los directores financieros no informa cambio alguno en este trimestre y el 38% reporta de nuevos descensos. El optimismo neto, que resultó negativo el trimestre anterior por primera vez, mejoró un poco de -24 a -11 puntos porcentuales.
Crecimiento e inversión, sí. Contratación de personal, no.
A pesar de su sentimiento pesimista, parece que muchos directores financieros esperan un futuro mejor. Pocos CFOs ven mejoras de las condiciones económicas a mediados de 2012, pero casi el 90% espera que las economías de sus propios países se encuentren en mejor forma dentro de tres años. Esto podría explicar por qué muchas empresas (especialmente en las áreas de manufactura, comercio al por menor y al por mayor, y los sectores de energía y recursos) parecen estar recuperando algo de su impulso proactivo típico en este cuarto trimestre.
Competencia por los ingresos y, posiblemente, por el capital
Incluso aquellas empresas que tienen permanentemente el ojo puesto en el crecimiento a largo plazo, actualmente se están focalizando en la protección a corto plazo de la rentabilidad. El continuo malestar económico global parece ser la causa del aumento de la incertidumbre en torno a la demanda del mercado mundial y la intensificación de la competencia por los ingresos. Las tendencias de precios son una preocupación para el 52% de las empresas (frente al 40% el trimestre pasado) y nuevas tácticas competitivas van en aumento.
Incesante incertidumbre impide una previsión de beneficios futuros
Dado que las empresas miran hacia adelante (es decir el año 2012), las implacables volatilidad e incertidumbre están creando grandes dificultades a la hora de predecir el desempeño de la empresa y la gestión de las expectativas de los accionistas. En consecuencia, muchos CFOs están eligiendo proporcionar estimaciones más conservadoras.
Crecimiento del trauma financiero en las organizaciones
Los resultados de este cuarto trimestre muestran que los retos macro y microeconómicos que han impulsado a los directores financieros hacia sus estratégicos y catalizadores roles están creando demandas similares en la organización financiera más amplia - y esas demandas están generando importantes y crecientes dolores, presiones y problemas.