La petrolera estatal brasileña Petrobras propone designar como presidenta ejecutiva a la veterana ingeniera Maria das Graças Foster, promoviendo a una respetada tecnócrata de sus propias filas para revertir el decepcionante desempeño de los últimos años.
Foster -una mujer de 58 años cercana a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff- reemplazará a José Sérgio Gabrielli, un economista que dirigió a la compañía desde 2005, pero tenía poca experiencia en el sector petróleo antes de asumir.
Por su parte, el directorio de la empresa evaluará la propuesta el 9 de febrero.
La elegida por el gobierno brasileño, y posiblemente la primera mujer en dirigir la gigante petrolera, es jefa de la división de gas natural y energía de Petrobras, es una ingeniera química que ingresó a la compañía en 1978. Considerada como una mujer con "carácter de hierro" ha ocupado varios puestos y dirigió los esfuerzos de la firma para desarrollar combustibles de biodiésel y ayudar a Brasil a construir plantas de energía alimentadas a gas.
El actual presidente, Gabrielli, un economista que dirigió Petrobras desde el 2005, abandonaría el cargo para ejercer un papel en la política de Brasil en su estado natal de Bahía, de acuerdo a una fuente gubernamental que habló bajo la condición de anonimato.
Mas tecnico y menos politico
El cambio de liderazgo ocurre en un momento clave para Petrobras, que está esforzándose por acceder a decenas de miles de millones de barriles de crudo en reservas en aguas profundas en la costa sur de Brasil, con el mayor presupuesto de una petrolera en el mundo: 224.000 millones de dólares en el próximo lustro.
‘Este cambio probablemente traiga un estilo de gestión más técnico y menos político de Petrobras‘, dijo Adriano Pires, jefe del Centro Brasileño de Infraestructura, un centro de estudios de Rio de Janeiro.
‘Ella conoce el petróleo, conoce a Petrobras, y será el primer presidente en los últimos tiempos que proviene de las propias filas de la compañía‘, añadió.
La gigante petolera ha tenido problemas para cumplir con sus objetivos de producción en los últimos años por los desafíos técnicos de la perforación en aguas profundas, a lo que se suma un mercado mundial de plataformas con una oferta insuficiente y la escasez de ingenieros petroleros y de equipos submarinos.
La empresa bombeó el año pasado 2,61 millones de barriles diarios de petróleo y equivalentes de gas natural -la gran mayoría en Brasil-, casi un 1 por ciento menos que el año anterior. A pesar del enorme plan de gasto de Petrobras, su producción local fue un 4 por ciento inferior a la meta.
La multinacional espera más que duplicar su producción mundial, a 6,42 millones de barriles por día en el 2020, incorporándose a los mayores productores del mundo junto a Rusia, Arabia Saudita y Estados Unidos.