Con ayuda de remolcadores, se empezará a normalizar mañana el paso de barcos por el río Paraná, un tránsito que está frenado desde que la semana pasada encalló un buque liberiano (el Aristea P) a la altura de Arroyo Seco obstruyendo el paso para los vapores de gran porte.
“De acuerdo con lo que me informa la Prefectura (PNA), se intentó zafar hasta hoy sin éxito. Pero la draga del concesionario de la red troncal (Hidrovía SA), llamada Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, ya trabajó en el paso y en estos momentos están realizando la batimetría que estará lista esta misma tarde”, comentó Guillermo Wade, el gerente de la Cámara de Actividades Marítimas y Portuarias (Capym).
Según agregó, “ya fueron a buscar las barcazas para comenzar el alije de aproximadamente 2.500 mt para ayudar a reflotar el buque varado”, y que “el remolcador Tifón está cerrando el contrato y calculan quedará alistado para arribar a la zona mañana temprano”.
Con el resultado de la batimetría en mano, la Prefectura considerará autorizar con luz diurna el inicio de la bajada de los buques para ir descongestionando el sistema acompañado por remolcadores.
Hay 22 barcos que no pueden salir y otros 35 que no pueden ingresar a los puertos de la región, según los cálculos de la Prefectura.