El gobernador Antonio Bonfatti dio casi por sentado que se reprogramarán los pagos a empresas constructoras encargadas de obras públicas, pero el blanqueo de la postergación de pagos lo hará este mediodía el ministro de Economíua, Ángel Sciara, quien se reúne con los constructores en la ciudad de Santa Fe.
Por lo pronto, este miércoles la Uocra paralizó la construcción del hospital regional de zona sur, en San Martín y Circunvalación, donde el viernes hubo 35 empleados cesanteados. Y anunció que haría una asamblea a la espera de una respuesta del gobierno o las constructoras.
La constructora porteña Riva fue quien paralizó las obras por falta de pagos.Y pese a los dichos del gobierno, también hay otras obras prácticamente paralizadas como el nuevo centro de Justicia Penal, en la zona sur de Rosario
Desde el ministerio de Obras Públicas habían reconocido "inconvenientes financieros" pero, a la vez, habían asegurado que las obras en marcha "no se supenderán ni paralizarán". Cosa que no ocurrió. Los últimos pagos abonados fueron los de septiembre, y se pagaron esta semana.
Ya en diciembre, Sciara venía avisando a constructores que se venían demoras. Argumentaba la caída de recaudación por menor actividad y giro de fondos públicos para aguinaldos. Ya en 2008-2009 se pagaba a 120 días, por las turbulencias económicas de aquellos años, pero en 2010 y 2011 se normalizaron a 60 días.
Los constructores locales, que se están entendiendo más con el gobierno provincial que al arranque de la gestión socialista, parecían más proclibes a negociar y no en vano salta por la negativa de una constructora porteña.
Bonfatti responde
"Estaba leyendo el déficit financiero de la Nación, que está en 53 mil millones de pesos. Todas las provincias y municipios tenemos déficits financieros", sostuvo Bonfatti hoy ante la prensa.
En cuanto a los pagos, aseguró: "Veníamos pagando a 60 días". Y si bien no confirmó que se pasará a pagar en 90 o 120 días, recordó que el plazo de 60 ya se estiró en una crisis previa, "cuando tuvimos problemas en 2008/2009". Abundó: "Vamos a ver cuál es la tendencia de los próximos meses". Y adelantó: "Si el problema se dilata se reconocen mayores costos. Cuando tengamos mayores recursos financieros, volveremos a 60".
En cuanto a los motivos que llevan al déficit, evaluó: "Es parte de la realidad, no somos quienes determinamos la actividad económica del país. Hay una macroeconomia y un mundo convulsionado. El FMI avisora una crisis internacional como la del año 30. No estamos al margen".
Y pintó, en su conclusión, un horizonte bastante oscuro: "Hay que prepararse, Argentina no está blindada. No es posible, en un mundo globalizado, que no nos pase nada".