El cristal gana día a día más espacio en las ambientaciones del hogar por sus múltiples aplicaciones y recursos de diseño. Además, su carácter etéreo genera un efecto de liviandad y amplitud en los espacios, permitiendo el paso de la luz, así como juegos de reflejos y transparencias.
“En el mercado abundan las soluciones en cristal para la vivienda como muebles, objetos, incluso paredes y mamparas. Se trata de un material que genera un efecto de integración, de impacto visual y de límites virtuales en los espacios, reinventándolos”, explica la arquitecta Patricia Chechik, titular del Estudio Brukman & Chechik arquitectos.
Las mamparas de acero y cristal generan una ilusión, tanto para dividir, como para ampliar un espacio al ser apoyadas sobre la caja perimetral. El material permite jugar con distintos tipos de transparencias, incluyendo el cristal extra claro, translúcidos, satinados, opacos, esmerilados y tonalidades más verdes o azuladas, grises o blancas.
Otra de las razones por las cuales el vidrio se está instalando como tendencia es que se relaciona cada vez más con lo atemporal y, en un edifico antiguo, se puede incorporar y homologar perfectamente, combinando muy bien con el arte.
Por otro lado, el vidrio es un símbolo de modernidad y tecnología. En cuanto al mobiliario, da idea de liviandad, resaltando las cualidades del resto de los materiales. Así también, resulta atractiva visualmente la combinación del cristal con el acero, la madera y las piedras.