(Exclusivo suscriptores) Pese a las trabas a la importación, las agencias rosarinas que comercializan los modelos más caros prevén un 2012 favorable en cuanto a stock. Igual, se atajan con los plazos.
Pese a que las trabas a la importación de algunos artículos sigue vigente, las concesionarias de automóviles importados prevén un 2012 más favorable en cuanto al stock y la entrega de vehículos del exterior. Con algunas subas en los precios, los conflictos que muchas marcas tenían con el gobierno nacional se fueron normalizando. Aunque se esperan mejores ventas, los compradores deberán hacerlo a 90 días en algunas marcas. Desde el primero de enero además, subieron los precios de algunos modelos que quedaron encuadrados en el tributo del 10% a los vehículos con precio superior a $150.000.
Tras un 2011 trabado para algunas terminales que pudieron incorporar pocos automóviles en el mercado y un panorama igualmente complicado para los clientes que debieron esperar muchos meses para recibir el cero kilómetro, el nuevo año arranca con mejores expectativas para los concesionarios locales. Eso sí, hay modelos que remarcaron sus precios a partir de la ampliación del impuesto interno que se aplica desde este mes a los vehículos con precio superior a los $150.000 (sin calcular IVA), que antes solo se computaba para los valores superiores a los $212.500.
“Tenemos una impresión mucho más optimista que el año pasado, que fue un ciclo negro para nuestras operaciones”, vaticinó Juan Carlos Strallnicoff, titular de Natalio Automotores concesionario oficial BMW. En 2012 la compañía alemana que el empresario representa se las vió difícil cuando el gobierno les prohibió importar por ocho meses, situación que ahora parece saldada, a partir de un acuerdo en la que la automotriz se compromete a exportar autopartes y cuero para tapizados por el mismo valor de las unidades que pretende importar en 2012, unas 4.500.
“El panorama en nuestra concesionaria varía según la terminal con la que operamos, mientras que Honda nos asegura buena provisión después de reconstruir sus fábricas de autopartes japonensas destruidas por el tsunami y de habilitar su planta en el país, Kia negoció traer 4.500 autos este año, pero la autorización no se confirmó. En Chrysler por su parte, nos dan tranquilidad porque dicen haber cerrado incorporar 7.000 unidades en 2012, aunque dudamos porque el año pasado no se llegó ni a rozar esa cifra”, describió Ezequiel Vazquez de la firma Neostar que representa varias automotrices del exterior.
El gobierno negoció de forma particular con cada terminal para habilitar cierto número de unidades en base a compromisos de exportación de artículos producidos en el país para integrarlos en sus modelos. “Más allá de un futuro más favorable que nos dan desde las automotrices, creemos que los plazos de entrega para algunos modelos será superior a los 90 días, sobre todo aquellos que tienen Licencias No Automáticas (LNA) y que demoran más tiempo en la aduana”, dijo Vazquez con relación al tiempo de espera por el que deben pasar los compradores. “Estuvimos cerrando operaciones a dos meses y medio durante el año pasado y calculamos que continúen esos plazos”, aseguró.
Una realidad que comenzó a cristalizarse en las primeras horas del 2012 fue el incremento en los valores de los modelos superiores a los $150.000 sin contar IVA. Desde este mes les corre a esos autos una suba del 10% que antes estaba circunscripta a los que superaban los $250.000. El impuesto fue ampliado a través de una resolución del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y el Ministerio de Industria e impacta en el 6,7% de los autos vendidos en Argentina, 95% de los cuales son de fabricación extra-zona, es decir, ensamblados fuera del Mercosur.
“El gravamen del 10% no impacta demasiado en nuestras unidades, que ya estaban contempladas en las subas anteriores, ya que la mayoría se vende por arriba de los $250.000”, expresó Strallnicoff. La medida en cambio, si afectó varios autos de Neostar. “La Kia Sorento pasó de costar u$s54.000 a u$s60.900, el Jeep Grand Cherokee de u$s70.000 a u$s79.000 y el Chrysler Town Country de u$s71.500 a u$s79.800. Nos resulta difícil explicarles a los compradores que esperan un modelo y habían pactado determinado precio, que ahora ese valor se incrementó”, relató Vázquez.
Las ventas en las agencias locales apuntan a números superiores a los del 2011, al que todos tildan de un año difícil. “Esperamos comercializar unas 250 unidades de Kia, en tanto y en cuanto se negocie con el gobierno la entrada de 4.500 vehículos que propuso la terminal. Apuntamos a 400 modelos del grupo Chrysler, 100 más que el año pasado y esperamos vender el doble de Honda, comercialización resentida por los problemas en Japón”, manifestaron desde Neostar. Las perspectivas para BMW en Rosario son más favorables después de un año complejo por el cierre para la entrada de vehículos de la marca alemana. “Esperamos superar los números del 2010 ya que se acercan grandes lanzamientos de modelos, el 2011 ni lo contamos porque fue un año muy complicado”, dijo el titular de Natalio.