Los dos buques que estaban varados en el río Paraná fueron removidos durante el fin de semana y lentamente empieza a normalizarse la navegación.
Luego de los trabajos realizados, el Aristeas P finalmente reflotó con la asistencia de cinco remolques. Estaba frenado en Arroyo Seco. “El buque fondeó en la rada de Lagos por instrucción de Prefectura para realizar tareas de inspección, para luego esperar la nueva batimetría de la zona tras mejorar la profundidad”, detalló Guillermo Wade, titular de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas.
Por su parte, el navío Bulk Corriers Nord Barcelona, de Singapur, que estaba varado desde el viernes frente a las instalaciones de la terminal Dreyfus de General Lagos, el sábado por la tarde fue destrabado para poder continuar con su recorrido.
“No habiendo ya barcos varados quedó sin efecto la Disposición emitida por la Prefectura de Zona Bajo Paraná y el único requisito para poder franquear es tener un calado no superior al máximo calculado con la determinante mínima del momento”, explicó Wade a punto biz.