La industria avícola lleva casi 10 años de sostenido crecimiento, con un desarrollo que saltó Entre Ríos para crecer fuerte también en Santa Fe y Buenos Aires.
Y si bien el escenario interno ya no es tan auspicioso por la suba de costos, las inversiones siguen en marcha porque el consumo interno sigue tirando. Pero a las avícolas la luz amarilla se les encendió y viene por el lado de los mercados externos. Es que, producto de las turbulencias internacionales, en los últimos seis meses se les redujo la demanda exportadora. En la actualidad, cuentan, sólo Venezuela se muestra como un cliente firme en las compras, y eso preocupa a los empresarios