(Exclusivo suscriptores) Opinan: Venturi (Pascal), Baracco (Gabbeé), López (Gride Elctrónica), Barragán (Cámara de Empresas Informáticas del Litoral).
Las empresas que comercializan y producen informática están expectantes en relación al comportamiento del negocio teniendo en cuenta el nuevo régimen de importación que debuta hoy y requiere de una declaración jurada que debe ser avalada por Moreno. Si bien dicen que hoy existe suficiente stock de insumos externos, será marzo el mes clave donde se estima “un cuello de botella” teniendo en cuenta el repunte de la demanda con el inicio de las clases. Las compañías fabricantes de electrónica de precisión estarán mejor posicionadas.
“La industria en base tecnológica del país hoy no está preparada para producir muchos de los elementos necesarios para armar una PC”, alertó a punto biz Eduardo Venturi, titular de Pascal Computadoras. Su firma al igual que muchas otras, importa microprocesadores, memorias y discos rígidos, fundamentales a la hora de ensamblar un dispositivo de escritorio y el nuevo sistema de control que desde hoy implica pedir autorización al Gobierno impacta de lleno a la hora de cerrar una operación con mercadería procedente de otras latitudes.
Además, de forma paralela a la declaración jurada, la flamante legislación implica enviarle al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, una nota de pedido en la cual especifican la mercancía del exterior que pretenden introducir al mercado local, informe que debe ser analizado a luz de muchas variables entre las que se encuentran los porcentajes de producción que las empresas exportan. “En estos días estamos probando como funciona el sistema nuevo, solicitamos autorización para importar una pequeña carga desde China que no es de urgente necesidad. De esta manera podremos testear si se presentan trabas y evaluar cuanta demora existe para encontrarnos con la carga”, planteó el empresario.
“Si bien todavía no podemos trazar una perspectiva clara, con las complicaciones que a priori se presentan para importar en tres meses nos quedamos sin poder ensamblar computadoras, nuestro temor es el de no poder absorber la demanda que se inicia de forma paralela con el comienzo de las clases”, fue la advertencia que deslizó el propietario de Gabbeé, Pedro Baracco. La producción argentina de componentes está representada solamente por la fabricación de algunas memorias, el resto se desarrolla fronteras afuera.
La perspectiva de los fabricantes de accesorios para computadoras también fue relevada y aunque con menor preocupación, observan consecuencias negativas. “Después de un año donde pudimos superar sin mayores problemas las demoras y la burocracia a la hora de recibir componentes de afuera, uno supone que las nuevas medidas impactarán negativamente”, manifestó Francisco López, al frente de Gride Electrónica, firma que desarrolla estabilizadores de tensión y UPS's. El interés estatal en sustituir importaciones es de compleja aplicación en el mercado de la tecnología, ya que además hoy sólo celulares y notebooks se producen el país.
Precisamente el negocio de las computadoras portátiles sufrió a partir de la incorporación de la Licencias No Automáticas (LNA) en las que quedó contemplado, situación que abrió a cuentagotas el grifo para que se incorporen dispositivos importados. “Hubo muy poca variedad de notebooks durante 2011, justo cuando la demanda superaba en varios puntos a la de las PC's de escritorio. Frente a esta realidad bajaron entre un 20% y un 30% las ventas en el sector. Son varias las firmas que no pudieron subsistir”, afirmó Venturi con relación a la comercialización del año pasado.
La variedad de productos locales fue escasa en 2011 y parece que este año se repetirá la impronta. “Las marcas que tienen plantas en Tierra del Fuego son las que se benefician, por supuesto que eso es positivo. Pero somos nosotros quienes padecemos la merma en la variedad de productos y eso se traduce en menos ventas”, expresó el titular de Pascal.
Otra arista fundamental que complica las importaciones, es el interés nacional por equiparar la mercadería que ingresa con la que una compañía es capaz de exportar. Frente a ese objetivo, quienes están mejor paradas son las informáticas que producen dispositivos específicos para algún sector de la economía. “Estuve en las últimas horas en contacto con empresarios de la fabricación de electrónica de precisión para el agro por ejemplo, que me contaron de saldos favorables que hoy les permiten trabajar normalmente. Exportan el 20% de su producción e importan insumos por cifras menores, realidad que sólo los deja expectantes de los plazos que el Gobierno imponga para entregarles las cargas del exterior”, puntualizó Gustavo Barragán, consultor de empresas de base tecnológica y miembro de la Cámara de Empresas Informáticas del Litoral (Ceil).
Comentarios
No puedo dejar pasar la oportunidad de comentar esta nota.
Para agregar a lo ya expuesto por mis colegas rosarinos, me gustaría comentar que gracias a esta política de ajuste de balanza comercial, que ese es el único objetivo y no un plan nacional de industrialización de la TI, no se vislumbran los quebrantos que estas medidas puede ocasionar en Pymes de nuestro rubro por el desabastecimiento y eventual rotura de la cadena de pagos, como ya se esta vislumbrando, con la consecuente perdida de empleo y destrucción de proyectos personales de cientos de Pymes de nuestro sector.
Como siempre en estos casos, los UNICOS que se benefician con estas medidas son los Contrabandistas, que justamente siempre tienen muchas mas oportunidades que nosotros que pagamos impuestos, a la renta, a los ingresos, al cheque, al municipio, al anses, etc, etc, etc...
Gracias Moreno.
Andres Benitez.
Publicado por: Andres | 01-02-2012 | 10:33
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