(Exclusivo suscriptores) Uno de cada tres días de este año no será laboral. Hay sectores que esperan sacar tajadas y otros que abren el paraguas por pérdida de caja.
Esta vez, las hojas del calendario 2012 vienen cargadas de asteriscos y notas al pie, producto de un año record de feriados. La batería de días no laborales, ya preocupa a quienes temen pérdida de caja, por un lado, mientras que por el otro son muchos los que se relamen y auguran una jugosa facturación. En total serán once los fines de semana largos en el país –17 feriados nacionales – que, sumado a los ordinarios, alcanzarán un total de 121 días de descanso, es decir que uno de cada tres días no se trabajará.
Pero las diferencias en los motores productivos y económicos que mueven al país ya comenzaron a hacerse notar. Dejando a un lado al sector turístico y sus abanicos que lo complementan, empresarios e industriales tildan de “excesivos” los feriados fijados por la agenda del gobierno nacional.
Quienes ya se pusieron en campaña para buscarle una vuelta de tuerca a la situación y no sentir un fuerte impacto en sus cajas son los comerciantes del centro de la ciudad. Es que el último puente del 2011 – 8 y 9 de diciembre – el movimiento en plena peatonal no fue significativo y, teniendo en cuenta las cercanías de las fiestas, la baja rentabilidad quedó expuesta. Por su parte, bares, restaurantes y el abanico gastronómico ya saca cuentas del dinero que le entrará a sus arcas.
Los indignados
“Los locales céntricos se van a ver mucho más afectados que los shoppings porque la gente está acostumbrada a frecuentar esos lugares los fines de semana. Ya estamos organizando reuniones para estudiar el escenario y tratar de impulsar la comercialización durante esos días. De cualquier manera no creo que las ventas sean iguales a un día normal. Una cosa es querer salvar los costos y otra es tratar de buscar rentabilidad. Me parece que va a ser un poco duro”, le dijo Nelson Graells, titular de Sport 78, a punto biz.
Quienes también mostraron el descontento y ya buscan diferentes formas de prevención para hacerle frente al contexto que aseguran traerá “grandes dificultades”, son en la Federación Rosarina de Paseos Comerciales. Saúl Eluk, integrante de la comisión directiva en representación de la zona de Echesortu, dejó en clara la situación y explicó que a nivel comercial el panorama se muestra oscuro.
Por eso ya prendieron la alarma y elevaron una carta a la Federación Bancaria pidiendo que el día anterior y posterior a los feriados puente los horario de atención a los clientes sea extendido. “Nos vemos inmersos en un problema de tiempo y disponibilidad. Muchos bancos se han transformado en venta de artículos para el hogar, con lo cual a muchas entidades no se puede entrar por la cantidad de gente que va a retirar artículos. Eso termina complicando las cosas por el tiempo que la gente pierde en los bancos. Pedimos que se atienda de 8 a 16”, señaló.
Otro de los sectores que marcó tendencia y mostró su preocupación fue la industria alimenticia. Es que en el Establecimiento La Cumbre, fábrica elaboradora de panificados, las experiencias del último diciembre no fueron las mejores, y más aún teniendo en cuenta que para la firma rosarina es una época clave en las ventas para las fiestas de fin de año.
“No se ha hecho un verdadero análisis de cuánto se gana y cuánto se pierde con semejantes feriados. Me parece bien beneficiar al sector del turismo, pero es exagerada la cantidad de días no laborables. Esta cuestión se debe revertir en algún momento porque hacer una cultura del feriado no es positivo para los países en crecimiento. El impacto que tiene en las industrias, en la actividad privada y en el estado, porque son recursos que migran de un sector al otro, no es bueno”, aseguró Graciela Altomonte de Alabarce, directora comercial de La Cumbre.
Los que esperan la carroza
Las diferentes patas que componen el sector del turismo – y que los 121 días no hábiles del 2012 le vienen como anillo al dedo – ya se relamen ante un escenario que imaginan más que jugoso. El análisis que hacen es simple: si los fines de semana las cuentas cierran por todos lados con gente que copa bares y locales gastronómicos, tres o cuatro días feriados no laborables generarán un movimiento más que interesante.
“Durante los feriados puentes sentimos mucho el movimiento no sólo de la gente de la ciudad que sale a las calles, sino de todos lo que llegan a vacacionar. Para esos días nos preparamos porque tenemos que buscar personal extra y fijar horarios. Este es un sector laboral dependiente que tiene que tapar los huecos que genera la demanda en ciertos momentos. Para nosotros es muy productivo”, remarcó Marcos Quaranta, titular del Club de la Milanesa.
Y desde donde no se mostraron indiferentes, e incluso calificaron como positivo los días no hábiles para mejorar la calidad de los recursos humanos en las compañías, fueron en Juan F. Secco, la industria rosarina que brinda soluciones para necesidades de energía con equipos propios.
Es que en la empresa hacen dos lecturas de las medidas del gobierno nacional. “Por un lado hay que ver los negocios económicos, mientras que por otro uno debe analizar la calidad de vida de las personas. Como gestión de recursos humanos esto es impecable porque la gente descansa y está mejor predispuesta. Todo depende de la gestión que se esté impulsando. Si todo pasa por la calidad de vida laboral y por la motivación, esto será un beneficio. Como empresa de unidades de servicio esto no tiene ningún impacto. Nuestro caballito de batalla pasa por la energía, entonces no lo vemos afectado”, indicó Sebastián Pompei, titular de la firma rosarina.
Con la calculadora en la mano
Con el borrador bajo el brazo y haciendo números para sacar cuentas, los 121 días laborables no le cierra a todos. Por un lado, comerciantes e industriales prenden luz amarilla y alertan pérdidas, aunque los más optimistas aseguran que durante esos días sólo aspiran a cubrir los gastos. En la vereda de enfrente se paran los empresarios gastronómicos, quienes ya hacen lugar en los bolsillos.
“Estas medidas, a los barrios y a los locales del centro, nos quita mucha caja. Respecto al último feriado de diciembre la gente estuvo presente, pero a la mañana. Casi todos hemos logrado juntar algo de caja para pagar los sueldos. Hay que tener en cuenta que esos días se paga el doble”, explicó Graells.
Quienes ya preparan la billetera para contar billetes son en el sector gastronómico. Es que a pesar que parte de los sociedad salga a vacacionar fuera de la ciudad, hoy Rosario se ha ubicado como un centro receptor de turismo. “Para este sector es cómo si trabajáramos un viernes o un sábado. Los fines de semana puente, sobre todos, se siente mucho el movimiento de gente que viene de otros lados y ahí nos cierran los números por todos lados. Si bien esos días se pagan el doble al personal, estamos agradecidos con la medida porque es muy provechosa. Las cuentas nos dan perfectamente porque además de cubrir los costos salimos con saldo favorable”, graficó el titular del Club de la Milanesa.
En la vereda de enfrente del los gastronómicos, y dándole la derecha a los empresarios de la peatonal Córdoba, se paran en la Federación Rosarina de Centros Comerciales a Cielo Abierto. “Estamos en la línea de producción y los gastos son por 360 días, por eso 120 días no laborables es un disparate. En los locales de los barrios son días de pérdida. Las ventas son un desastre porque no estamos preparados para recibir turismo. Y cuando algunos comercios deciden abrir, la gente no llega”, indicó Eluk.
Es más, en La Cumbre ya abren el paraguas por las dudas. Es que el último feriado de diciembre se hizo sentir en la alimenticia. Y más allá del comportamiento económico, en la firma rosarina sienten el coletazo en la parte administrativa. “Tuvo su impacto muy negativo en el funcionamiento de la empresa. Estamos desatendiendo a clientes. Si bien la administración no trabaja los fines de semana, el haberle sumado toda la cantidad de feriados complicó mucho la tarea. Y sumado al costo laboral, si hay que trabajar por cumplimientos, en los compromisos de volumen y de entrega uno debe acomodar los turnos y pagar el doble o el triple a los empleados”, aseguró Alabarse.
Y en Secco no pintan un panorama desalentador para su industria. Según explicó Pompei, la caja a la empresa no le da pérdida porque desde principio de año se presupuesta con el calendario en la mano. “Cuando hay que pagar el doble a empleados por trabajos que se realizan los feriados se hace. Particularmente no perdemos plata”.