La población de Rafaela y esto es fácil comprobarlo, ha padecido desde hace muchos años un déficit de comercios “competitivos”, han faltado y faltan “empresarios” con visión para los negocios y para “jugar en primera”. Durante décadas el centro comercial de Rafaela se limitó a las cinco cuadras de avenida Santa Fe (desde plaza 25 de Mayo hasta las esquinas de Constitución-Tucumán).
Hoy eso se está revirtiendo lentamente y en buena hora, mes a mes se están abriendo comercios con locales bien diseñados y a tono con la época, expandiéndose ese tradicional centro comercial en calles laterales y transversales (Belgrano, Sarmiento, Alvear, Saavedra, Sgto. Cabral, Pueyrredón, Güémes, San Lorenzo y también a lo largo de la avenida Santa Fe en 20 cuadras hacia el acceso por ruta 70. Algo parecido ocurre con la histórica avenida Mitre. También esto se observa en los bulevares Lehmann y Roca, que han pasado a tener una intensa actividad comercial.
Rafaela tiene hoy una gran expansión y por lo tanto reclama mayores emprendimientos comerciales y de recreación, por ejemplo faltan café-bar y alternativas en comedores. Por lo tanto, le finalización de la Estación Terminal de Ómnibus y la instalación de un complejo comercial y de cines en el oeste de la ciudad, donde se registra un gran crecimiento demográfico con barrios nuevos, es una necesidad palpable y en este sentido los comerciantes de la ciudad deberán también prepararse a competir con mejor atención a los clientes, con más variedad de ofertas de productos y mejores precios.
Rafaela está considerada una ciudad muy cara para vivir y no se paga alto por servicios top sino todo lo contrario. El problema parte de una situación puntual: muchos comerciantes del centro pagan alquileres altísimos y esos valores deben trasladarlos a la mercadería que venden. Por esa razón también han nacido muchos comercios en los barrios con gente que tiene su local propio, especialmente en Villas Rosas, que es una mini ciudad y el tradicional barrio 9 de Julio, que cuenta con 10.000 habitantes.
En síntesis, Rafaela a un paso de llegar a los 100 mil habitantes, más otros 100 mil pobladores de la zona de influencia, y constituirse así en un polo de atracción muy interesante para los inversores. Y la gente que vive, trabaja y progresa en Rafaela, necesita más alternativas a lo hora de comprar desde una remera o un par de zapatos, hasta contar con ofrecimientos más atractivos para los momentos de ocio.
Si bien existen grandes empresas industriales, con empresarios talentosos, también necesita de empresarios-comerciantes que quieran jugar en “primera”. Por lo tanto hay que acompañar estos emprendimientos que llegan a Rafaela, ganaremos todos, en una ciudad que crece ordenadamente con obras estratégicas de la mano de una gestión municipal que no sólo trabaja en prospectiva, más allá de las cuestiones coyunturales, y que piensa en grande para el futuro. Por lo tanto, sería mezquino impedir inversiones que lleguen desde afuera para enriquecer la actividad comercial. Lo que debería defenderse es que las grandes industrias continúen en manos de capitales rafaelinos.
Miguel Ángel, suscriptor de punto biz, escribió esta nota como comentario a las noticias publicadas por punto biz sobre el desembarco del grupo Casino (con hipermercado Libertad incluido) y la preocupación de algunos comerciantes por la llegada. Si vos tenes una opinión, escribia abajo.