Con un ojo puesto en la cotización del dólar y el otro en el funcionamiento de sus empresas. Así están enfocando hoy los intereses los hombres de negocios del país. Intentando canalizar inquietudes en medio de una coyuntura vacilante, especialistas en economía brindaron cátedra sobre cómo maximizar las oportunidades del mercado en sectores poco explorados.
En el marco de la charla abierta para profesionales y empresarios pymes -que tuvo lugar ayer en el subsuelo de la Bolsa de Comercio de Rosario y fue convocada por Rosario Finanzas- el licenciado en Economía Tomás Bulat y Carlos Seggiaro, licenciado en Economía, docente y asesor, realizaron un análisis sobre la coyuntura actual y las oportunidades para la región. "Si bien Argentina está mal, no implica que se ubique al borde del colapso", comentó Seggiaro.
Aprovechando la recesión europea y la recuperación anémica de Estados Unidos, la economía asiática va ganando cada vez más espacio a escala mundial. El coletazo del desarrollo oriental viene acompañado de aumentos en la demanda externa de proteínas alimenticias, modificando las pautas del mercado internacional. Y allí puede ser donde empresarios locales puedan ganar un espacio comercial quizás desconocido.
El kobe -una carne vacuna que se obtiene a partir del cruzamiento de animales puros- es un alimento altamente consumido en el mercado asiático. El animal puede llegar a pesar más de 800 kilos y que, por su materia grasa, se ingiere crudo, un manjar parecido al jamón crudo. "En Chaco hay algunos productores que están elaborando este producto en sintonía con un frigorífico que opera sobre el mercado japonés", ejemplificó Seggiaro. De todas maneras sostuvo que en la actualidad producir maíz en Chaco para exportar es menos rentable "porque el flete consume el 30% del flete y el dólar no es estratósfero como algunos esperan que esté".
Otro de los efectos del aumento de proteínas alimenticias a nivel internacional tiene relación con el producto estrella vinculado a la acuicultura, la técnica del cultivo de especies acuáticas, actividad desvinculada de la pesca. Según el especialista en economía, el producto que más demanda internacional produce es la carne de pescado, y por ello "Santa Fe debe pensar estratégicamente para utilizar a su favor las oportunidades del sector". Actualmente en Argentina hay una única empresa que comercializa sólo la pre mezcla, para producir balanceado, el alimento final de los peces, "sin embargo no exporta el producto final que está formado básicamente de harina de soja y elementos que se consiguen en el país", explicó Seggiaro.
El asesor explicó asimismo que aumentó el proceso de oferta de la carne porcina. Hoy la realidad muestra que el sector porcino aumentó. Sin embargo Seggiaro comentó que, a diferencia del sector de comercialización avícola, donde se utiliza el 100 % del animal, el porcino "se desperdicia". En tal sentido, el economista sostuvo: "Hoy tiramos al digestor del matadero productos que en el mercado mundial valen miles de toneladas, como orejas, hocicos y otras partes del porcino".
Si bien el atraso cambiario es evidente, según Seggiaro, los empresarios fantasean con que a fin de año el dólar formal oscile entre los $8 y $10. Sin embargo, el economista aseguró que pensar en una mega devaluación forma parte de una quimera.
"Suponer que un gobierno va a tomar una decisión que irá en contra de los intereses de su base electoral para beneficiar a actores que están en contra, suena como una irracionalidad política", sostuvo y consideró además "que el problema es que los hombres de negocios están adaptando su estructura tecnológica, de escala y de costo a una hipótesis que no se dará", por lo tanto aconsejó revisar estas tendencias al interior de las empresas para no perder en el intento y no perder de vista las variables micro económicas.