Esa y otras falencias son, para el especialista, las causas del creciente déficit comercial con Brasil.
Falta de políticas a largo plazo y dispersión de organismos encargados de la promoción de las exportaciones. Según señala Gustavo Segre, de la Consultora Center Group que tiene sede en San Pablo, esas dos falencias atentan contra las posibilidades de los empresarios argentinos de colocar sus productos en Brasil y explican el ascendente déficit comercial con el país vecino, pese a que es el mejor momento para venderle.
"La relación peso-real es la mejor desde que se firmó el Tratado de Asunción, en el 91", afirma el especialista, que además recomienda tener "un brazo comercial instalado en Brasil" y venderle al socio del Mercosur en reales y en su propio domicilio.
— ¿Cómo se compite con Brasil?
— La mejor forma sigue siendo a través de un brazo comercial instalado en Brasil, es decir, exportarse a sí mismo desde una empresa argentina, y vendiendo en reales en la puerta del comprador local.
— ¿Qué sectores nacionales están en condiciones de hacerlo?
— Es difícil decirlo porque dentro de un mismo sector hay empresas que están mejor o peor preparadas. Rubros como alimentos gourmet, textiles, calzado de alto valor agregado y todo lo que tenga que ver con autopartes para el mercado de reposición y bienes para la industria de la construcción, tienen mayor competitividad desde la Argentina y son reconocidos por su alta calidad. Pero lo cierto es que lo que determina el éxito o fracaso de un negocio no es el producto y sí la forma de venderlo y sobre todo el pensamiento de largo plazo del empresario que conduce el negocio.
— ¿Por qué se venden las empresas?
— Porque tienen renombre en el mercado, tienen potencial de crecer y así los compradores pueden ganar escala con el aporte de capital, tecnología y tamaño, al unirse con una empresa mayor de Brasil.
— ¿Qué va a quedar entonces de la industria nacional?
— No veo que esto sea malo para el país ni para los empresarios argentinos. Argentina tuvo su oportunidad cuando Brasil desvalorizó su moneda, pero en vez de aprovechar el dólar barato nuestro en relación al dólar caro de Brasil, y ampliar producción, algunos medios masivos reclamaban que las empresas de Argentina cerraran sus puertas para migrar a Brasil, algo estratégicamente equivocado. Por otro lado, un país no puede organizar una política de comercio exterior para aumentar sus exportaciones sólo por tener un dólar alto en relación a su moneda. No hay política de comercio exterior de largo plazo. El mejor ejemplo lo tenemos en la falta de concentración de esas políticas en un sólo organismo.
— ¿Qué pasa en la Argentina?
— Lo que tendría que ser realizado por la Fundación ExportAr lo hacen muchos organismos que de-penden de varios ministerios. Tenemos Pro-Argentina, Sepyme, Comisión Nacional de Comercio Exterior, Dirección Nacional de Pro-moción Externa, Dirección Nacional de Negociación Externa, Can-cillería y Fundación ExportAr, además de otros organismos nacionales, provinciales y municipales.